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Consejos sobre la dieta durante el tratamiento del cáncer
Por Administrador
Publicado en 14/04/2026 16:15
SALUD

Honduras, Abril 2026. _ Los tratamientos contra el cáncer pueden afectar mucho al cuerpo de una persona. El tratamiento puede provocar náuseas, cambios en el apetito, el gusto y el olfato, diarrea o estreñimiento, dificultando así cubrir sus necesidades nutricionales. Por suerte, existen estrategias que puedes usar para sobrellevar estos efectos secundarios, explica Grace Fjeldberg, Dietista Nutricionista Titulada, Nutrición/Oncología, Mayo Clinic Health System, Mankato, Minnesota.

Apoyo a la nutrición durante el tratamiento del cáncer.

El peso cambia. Los cambios de peso son habituales. Perder peso sin esfuerzo puede reducir la masa muscular, la resistencia y la calidad de vida. El aumento de peso puede provocar el desarrollo de otras enfermedades, como la diabetes o las enfermedades cardíacas. Intenta mantener tu peso durante el tratamiento, incluso si está fuera de un rango normal.

Cambios en el apetito. El cáncer y el tratamiento pueden hacer que pierdas el apetito o que comas más de lo habitual. Si pierdes el apetito:

·          Come tentempiés pequeños y ricos en calorías, como yogur, frutos secos, crema de cacahuete y aguacate.

·          Come más cuando tengas mejor apetito.

·          La comida puede sonar poco atractiva incluso cuando tienes hambre, lo que dificulta comer. Intenta encontrar algo que te resulte apetitoso.

·          Ten snacks a mano.

Si comes más cuando estás estresado:

·          Elige snacks como frutas, verduras y palomitas.

·          Busca formas de gestionar el estrés sin comer, como salir a pasear o llamar a un amigo.

 Náuseas. Sentirse mal o vomitar por los tratamientos dificulta la comida. Pequeños cambios en lo que y cómo comes pueden ayudarte a sentirte mejor.

·          Come alimentos que sean fáciles para el estómago, como galletas saladas, tostadas, caldo o sopas a base de caldo, paletos, caramelos duros, pasta simple y arroz.

·          Come cinco o seis comidas pequeñas al día. Las comidas más pequeñas suelen ser más fáciles de mantener.

·          No te saltes comidas ni tentempiés. Incluso cuando no tengas hambre, intenta comer; El estómago vacío puede empeorar las náuseas.

·          Bebe pequeñas cantidades de líquido durante las comidas y a lo largo del día.

·         Prueba con pretzels o galletas saladas con tus medicinas si tu equipo médico te dice que está bien.

El gusto y el olfato cambian. El tratamiento contra el cáncer puede alterar el sabor o el olor de los alimentos. Algunas personas dicen que la comida sabe insípida. Otros dicen que sabe a metálico o a demasiado dulce o salado. Puede que necesites probar diferentes alimentos para encontrar cuál te funciona.

Para ayudar con los cambios de sabor:

·          Ilumina el sabor. Añade un poco de limón, lima o vinagre a menos que te duele la boca.

·          Prueba sabores fuertes. Utiliza especias como canela, jengibre, albahaca o romero.

·          Haz que los alimentos sean más dulces. Añade azúcar u otro edulcorante si la comida sabe amarga o ácida.

·          Usa marinadas antes de cocinar.

·          Elige otras proteínas. Si la carne no sabe bien, prueba con alubias, frutos secos o pescado.

·          Usa utensilios de plástico o bambú. Estos pueden ayudar si la comida sabe a metálico.

·          Prueba alimentos nuevos. No tendrás expectativas sobre el sabor.

Para ayudar con los olores fuertes:

·          Cocina la comida en el microondas o usa una olla de cocción lenta o una olla instantánea en el garaje.

·          Come alimentos fríos o a temperatura ambiente.

·          Cubre la comida mientras se cocina.

·          Utiliza una ventana o un ventilador para ayudar a eliminar los olores desagradables.

·          Bebe de un vaso tapadero.

·          Pide a un amigo que cocine para ti.

 Dolor de garganta, boca o dificultad para tragar. Cuando te duele la garganta o te cuesta tragar, comer puede ser doloroso o cansado. Estos consejos pueden ayudarte:

·          Ablanda la textura. Opta por alimentos suaves, como cereales cocidos, puré de patatas o huevos revueltos.

·          Enfriar las cosas. Elige batidos, helados o un bol de helado.

·          Toma bocados pequeños y corta la comida en trozos diminutos.

·          Evita lo que te moleste. Los alimentos picantes, ácidos, crujientes o a base de vinagre, los cítricos, la salsa de tomate o las bebidas carbonatadas pueden causar molestias.

·          Chupa trozos de hielo o polos de hielo.

Diarrea y estreñimiento. Los cambios intestinales son efectos secundarios desagradables pero comunes del tratamiento contra el cáncer. Para ayudar con la diarrea:

·          Come comidas y tentempiés pequeños y frecuentes.

·          Elige alimentos blandos y bajos en fibra.

·          Evita la cafeína y el alcohol.

·          Limita la lactosa que se encuentra en la leche y el yogur.

·          Evita sustitutos del azúcar como el sorbitol, xilitol o manitol, que suelen encontrarse en caramelos o chicles sin azúcar.

·          Bebe muchos líquidos, incluidos líquidos que contienen electrolitos, para mantenerte hidratado.

Para el estreñimiento, intenta hacerlo:

·          Bebe suficiente líquido para mantenerte hidratado y mantener las heces blandas.

·          Intenta beber entre ocho y diez tazas de agua cada día.

·          Tomar café caliente, té o sopa a base de caldo por la mañana puede ayudar a que los intestinos se muevan.

·          Usa el baño cuando sientas la necesidad.

·          Mueve el cuerpo. Incluso los paseos cortos ayudan a que tu sistema digestivo funcione mejor.

·          Mantén horarios regulares para comer.

·          Sigue una dieta alta en fibra.

 

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