El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que aproximadamente 50 millones de barriles de petróleo venezolano se encuentran en grandes buques en ruta hacia la ciudad texana de Houston, en el sur de Estados Unidos.
Durante un mitin del Partido Republicano celebrado en una planta industrial de Georgia, Trump calificó la situación como algo “fantástico” para Venezuela, resaltando el movimiento de crudo como parte de su gestión en materia energética.
“Nos llevamos 50 millones de barriles de petróleo. Están flotando en este momento y en barcos extremadamente grandes hacia Houston”, expresó el mandatario ante los asistentes, enfatizando el traslado de la carga petrolera.
Aunque no mencionó por su nombre a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, Trump la elogió durante su intervención, afirmando que “está haciendo un gran trabajo”, en referencia al avance en la gestión energética bilateral.
El anuncio del traslado del petróleo se da en el contexto de una reciente flexibilización de las restricciones impuestas por el Departamento del Tesoro estadounidense, que autorizó a grandes petroleras a operar con Petróleos de Venezuela (PDVSA) bajo condiciones de supervisión y reporte.
Después de hablar del crudo, el mandatario estadounidense retomó asuntos domésticos, como el estado de la economía y las próximas elecciones de medio término programadas para el 3 de noviembre, donde su partido buscará mantener y ampliar su presencia legislativa.
Analistas internacionales han señalado que el movimiento petrolero y la flexibilización de licencias marcan un cambio importante en la política de Estados Unidos hacia el sector energético venezolano, con implicaciones tanto económicas como geopolíticas para ambos países.
La exportación masiva de crudo venezolano hacia refinerías estadounidenses podría influir en los precios y el suministro energético regional, aunque los detalles logísticos y comerciales de este flujo aún están en desarrollo.