La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, afirmó que militares estadounidenses han derribado drones presuntamente operados por cárteles mexicanos, subrayando que la prioridad del gobierno es proteger la seguridad nacional ante nuevas amenazas en la frontera sur.
La declaración fue realizada durante una comparecencia ante el Congreso, donde la funcionaria abordó los riesgos que representan las organizaciones criminales transnacionales y el uso de tecnologías emergentes para actividades ilícitas, incluyendo vigilancia, transporte de drogas y monitoreo de movimientos de autoridades.
Durante su intervención, Bondi aseguró que existen reportes según los cuales drones ligados a cárteles han sido neutralizados por fuerzas armadas de Estados Unidos, situación que calificó como alarmante y que, a su juicio, exige una respuesta contundente del Estado.
“Las noticias reportan que nuestros militares están derribando drones de los cárteles. Eso es lo que nos debería importar a todos ahora mismo: proteger a Estados Unidos”, expresó la fiscal general ante legisladores.
Aunque no precisó el número exacto de drones derribados ni los puntos específicos donde ocurrieron los incidentes, sus declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación por incursiones aéreas no autorizadas en zonas cercanas a la frontera con México.
Las palabras de Bondi coinciden con reportes recientes sobre el cierre temporal del espacio aéreo en El Paso, Texas, tras la detección de drones que habrían ingresado desde territorio mexicano. La situación activó protocolos de seguridad de la Administración Federal de Aviación (FAA) y del Departamento de Defensa.
Expertos en seguridad han advertido que el uso de drones por parte de organizaciones criminales representa un desafío creciente para las autoridades, ya que estos dispositivos pueden ser utilizados para el contrabando de drogas, la vigilancia de operaciones policiales o incluso el transporte de artefactos peligrosos.
En su comparecencia, Bondi reiteró que la protección del territorio estadounidense es una prioridad absoluta y que las agencias federales continuarán coordinando acciones para neutralizar cualquier amenaza que comprometa la seguridad nacional.