Tras cuatro años de precios congelados, el gas LPG doméstico volvió a encender las alarmas económicas en Honduras. El descongelamiento del subsidio aplicado desde 2022 ha provocado un incremento superior a los 32 lempiras por cilindro, golpeando directamente a miles de familias.
La Secretaría de Energía, a través de la Dirección General de Hidrocarburos, confirmó esta semana la liberación del precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), medida que marca el fin del acuerdo emitido durante la administración de la expresidenta Xiomara Castro.
Con el nuevo ajuste, el cilindro de gas GPL de 25 libras pasa a costar 270.94 lempiras, cuando durante los últimos años se mantuvo en 238 lempiras gracias al subsidio estatal aplicado de manera mensual.
Diversos sectores sociales y económicos han reaccionado con preocupación, advirtiendo que el aumento impacta de forma directa a los hogares de menores ingresos, así como a pequeños negocios que dependen del gas para sostener su actividad diaria.
La directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (AHDIPPE), Saraí Silva, señaló que ahora corresponde esperar la decisión de las nuevas autoridades, al tratarse de un producto altamente sensible para amas de casa y emprendedores.
Silva explicó que el subsidio al gas doméstico fue resultado de un congelamiento formalizado mediante acuerdo gubernamental, mediante el cual el Estado absorbía mensualmente los incrementos del precio internacional del combustible.
Dicho acuerdo venció el pasado 26 de enero, un día antes de la toma de posesión del nuevo presidente de la República, por lo que a partir del 27 de enero el precio quedó liberado, generando ajustes que se reflejan de manera mensual.
Además del gas doméstico, durante la administración anterior también se subsidiaron combustibles como el diésel y la gasolina regular cuando registraban alzas, dejando ahora en manos del nuevo Gobierno la definición de si estas políticas de alivio continuarán o no.