Honduras inauguró este 27 de enero de 2026 una nueva etapa política con la juramentación de Nasry Juan Asfura Zablah como presidente constitucional de la República, en una sesión solemne celebrada en el Congreso Nacional y dirigida por el titular del Poder Legislativo, Tomás Zambrano.
El acto se desarrolló en un ambiente sobrio y sin despliegues protocolarios, en contraste con tomas de posesión anteriores realizadas en escenarios multitudinarios, una decisión que responde a la línea de austeridad anunciada por el nuevo gobierno.
Tras rendir la promesa de ley, Asfura procedió de inmediato a sancionar los primeros decretos legislativos de su administración, cumpliendo así un compromiso asumido públicamente previo a su investidura.
El primer decreto sancionado fue la ampliación del Régimen de Importación Temporal (RIT), una medida orientada a estimular la inversión, fortalecer la competitividad del sector productivo y generar nuevas oportunidades de empleo en el país.
Asimismo, el mandatario firmó el decreto que autoriza al Poder Ejecutivo a vender el avión presidencial, estableciendo que los recursos obtenidos serán destinados a programas y proyectos de beneficio directo para la población hondureña.
En la misma jornada, fue sancionada la creación de nuevos campus de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en aquellos departamentos donde aún no existe presencia de la máxima casa de estudios, ampliando el acceso a la educación superior.
Durante su primer discurso como jefe del Ejecutivo, Asfura destacó el papel del Congreso Nacional en la aprobación de estas iniciativas, en especial la ampliación del RIT, a la que calificó como una herramienta clave para la reactivación económica.
“Necesitamos generar trabajo y oportunidades para la gente, para poder entregar prosperidad al pueblo hondureño”, expresó el presidente ante los diputados y autoridades presentes en el hemiciclo.
El mandatario también dirigió un mensaje directo a los 256 diputados propietarios y suplentes, subrayando la importancia del respaldo legislativo para impulsar las reformas necesarias durante su gestión.
“A los diputados no les pido, les suplico que apoyen las leyes que Honduras necesita. Vamos a trabajar para servirles y el tiempo dará razón de nuestro compromiso”, afirmó Asfura, apelando a la unidad política.
Nasry Asfura asume la Presidencia tras imponerse en las elecciones generales de noviembre de 2025 con el 40.27 % de los votos, en una de las contiendas más reñidas de la historia reciente del país.
El nuevo mandatario inicia su periodo 2026-2030 acompañado por sus tres designados presidenciales y bajo el lema de “servir y trabajar”, con una agenda enfocada en la reactivación económica, la infraestructura y el fortalecimiento de las relaciones institucionales.