Las estrategias operativas implementadas por la Policía Nacional para hacer frente al crimen organizado dejaron resultados contundentes durante el año 2025, gracias al trabajo articulado y sostenido de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), que focalizó sus esfuerzos en labores de investigación, inteligencia y operaciones tácticas en todo el territorio nacional
De acuerdo con las autoridades policiales, el fortalecimiento de las capacidades operativas permitió orientar acciones directas al rastreo, búsqueda y captura de individuos vinculados a delitos de alto impacto como extorsión, homicidio, tráfico y distribución de drogas, asociación para delinquir, lavado de activos y desplazamiento forzado, entre otros ilícitos que afectan gravemente la seguridad ciudadana.
Las estadísticas oficiales reflejan que, durante el último año, equipos especializados de la DIPAMPCO lograron la captura de más de 2,581 miembros de estructuras criminales, superando las cifras registradas en 2024. Según las autoridades, estos resultados contribuyeron significativamente a la reducción y contención de la actividad delictiva en distintas regiones del país, tanto en zonas urbanas como rurales.
El elevado número de capturas permitió además la desarticulación de al menos 135 células criminales, muchas de ellas integradas por desertores de maras y pandillas que pretendían expandir sus operaciones ilícitas hacia comunidades rurales y sectores estratégicos de las principales ciudades del país.
Entre los logros más relevantes también se destaca el decomiso de más de 460 armas de fuego, muchas de ellas de grueso calibre y alto poder destructivo. Las autoridades señalaron que una parte considerable de este armamento estaba vinculada directamente a hechos violentos, por lo que su incautación no solo permitió fortalecer procesos investigativos, sino también prevenir futuros delitos y reducir los índices de violencia.
De manera paralela, la DIPAMPCO intensificó el combate contra el lavado de activos y las redes de microtráfico y distribución de narcóticos. En este ámbito, la División Policial de Investigaciones Financieras (DPIF–DIPAMPCO) informó sobre el aseguramiento de más de 1,600 millones de lempiras, recursos que eran movilizados por organizaciones criminales a través de complejas redes de blanqueo de capitales.
Las investigaciones permitieron identificar nuevas modalidades utilizadas por estas estructuras para ocultar y legalizar fondos ilícitos provenientes principalmente de extorsiones y del tráfico de drogas, lo que fortaleció las capacidades del Estado para enfrentar este fenómeno financiero criminal.
Uno de los casos más representativos fue la desarticulación de la banda criminal conocida como “La Rumba”, en la zona norte del país, a la cual se le aseguró una extensa red comercial utilizada para lavar más de mil millones de lempiras provenientes de actividades ilícitas.
En cuanto al combate directo al narcotráfico interno, las operaciones ejecutadas a nivel nacional permitieron el decomiso de al menos 2.5 millones de dólares en sustancias alucinógenas que pretendían ser distribuidas en las principales ciudades del país. Estas acciones también facilitaron la identificación de nuevas rutas de ingreso y distribución de narcóticos sintéticos y otras drogas de alta adicción, cuyo mercado objetivo incluía universidades, centros de educación media, bares y discotecas.
Las autoridades reafirmaron su compromiso de continuar fortaleciendo las estrategias de seguridad y el trabajo interinstitucional, con el objetivo de garantizar la paz, el orden y la protección de la población hondureña frente a las amenazas del crimen organizado.