En un contexto de desconfianza y acusaciones cruzadas entre candidatos que hoy se encuentran rezagados en la transmisión de datos electorales, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, compareció para defender su honor, su trayectoria y la independencia del ente que dirige. Hall enfatizó que, aunque ostenta la máxima autoridad del organismo, “no puede meter mano en los resultados, y si pudiera, tampoco lo haría para beneficiar o perjudicar a alguien”.
La consejera lamentó que sectores políticos intenten, según ella, deslegitimar el proceso apoyándose en rumores y declaraciones sin sustento. “Rechazo de forma contundente que cualquier persona, con base en dichos y no en hechos, ponga en tela de juicio mi honra, mi honestidad y mi prestigio profesional”, declaró ante los medios, acompañada de su equipo técnico.
Hall aclaró que ni ella ni el personal que opera el sistema tienen acceso para alterar datos. Remarcó que el trabajo de cada técnico queda registrado y auditado, y que la estructura informática del CNE está diseñada para evitar cualquier intervención malintencionada. “Ni yo, ni el equipo que de forma espontánea me acompaña este día, tenemos capacidad de alterar un solo voto”, insistió.
La funcionaria explicó que el informe interno presentado por los especialistas en informática del CNE detalla lo ocurrido la noche del lunes, cuando se detectaron fallas en el sistema de contingencia 2. Según el reporte, hubo dos momentos críticos en los que el procesamiento de actas presentó retrasos y dificultades técnicas.
“¿Qué pasó?”, preguntó Hall, para luego responder que el tamaño inusualmente grande de la papeleta de diputados en los departamentos afectados provocó un desajuste visual en el sistema. Esto generó que el software no enfocara correctamente los segmentos que debía procesar, impidiendo la lectura inmediata de las actas.
Pese a estas complicaciones, aseguró que los equipos técnicos actuaron con rapidez. “Se hicieron los ajustes necesarios y el personal trabajó hasta el final de la jornada”, explicó. Añadió que las actas que presentaron problemas fueron reingresadas y validadas conforme a los protocolos establecidos.
Para Hall, resulta peligroso que actores políticos interpreten las fallas técnicas como un indicio de manipulación. Señaló que cada proceso electoral incluye contingencias y que el CNE cumple con hacerlas públicas. “La transparencia es nuestra responsabilidad, y lo estamos demostrando con informes técnicos, no con discursos”, afirmó.
Finalmente, la presidenta del CNE hizo un llamado a la prudencia y al respeto institucional. Dijo que el país necesita confianza en sus instituciones y no más incertidumbre alimentada por intereses particulares. “Mi compromiso es con Honduras y con la verdad, no con candidatos”, concluyó.