Ciudad de México – La última sesión de la Comisión Permanente en el Senado mexicano terminó en un verdadero escándalo cuando los legisladores pasaron de los gritos a los golpes, en un episodio que volvió a exhibir la tensión política en el país.
El incidente inició cuando la bancada del PRI exigió discutir un tema pendiente en la agenda. Ante la presión, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, decidió cerrar abruptamente la sesión… ¡entonando el Himno Nacional!
La inusual maniobra desató la furia de los priistas, en particular del dirigente nacional Alejandro “Alito” Moreno, quien se acercó a pedir explicaciones. La respuesta de Fernández Noroña fue un empujón, lo que desató un cruce de manotazos y jaloneos que rápidamente involucró a más senadores de distintas bancadas.
El enfrentamiento, que quedó grabado en múltiples videos difundidos en redes sociales, mostró a legisladores forcejeando en plena tribuna mientras otros intentaban separarlos. La situación obligó a suspender la sesión entre un ambiente de gritos, acusaciones y reproches.
El PRI acusó a Fernández Noroña de autoritarismo y falta de respeto a la institucionalidad, mientras que el oficialismo minimizó el incidente, señalando que se trató de un “exceso de pasión política”.
El episodio se suma a una cadena de choques verbales y físicos que han marcado el actual periodo legislativo, reflejando la fuerte polarización que domina la política mexicana.