Las proyecciones y encuestas previas a la votación anticipaban que el ANC podría obtener menos de un tercio de los votos, una caída considerable frente al 45.6 % conseguido en las elecciones municipales de 2021. El desgaste también se relaciona con su pérdida de la mayoría parlamentaria en 2024, cuando tuvo que formar un gobierno de unidad nacional con otras fuerzas políticas.
Uno de los principales factores detrás del descontento es el deterioro de los servicios públicos. En diferentes comunidades de Johannesburgo, los ciudadanos han denunciado interrupciones prolongadas del suministro de agua y electricidad, problemas de infraestructura, calles deterioradas y deficiencias en la recolección de basura. Para muchos votantes, estas dificultades cotidianas pesan más que las tradicionales lealtades partidarias.
La fragmentación del voto también favorece el crecimiento de otras fuerzas políticas, entre ellas la Alianza Democrática y el partido MK, vinculado al expresidente Jacob Zuma. En la región metropolitana de Durban, el movimiento de Zuma aparecía con posibilidades de obtener un respaldo superior al 40 %, mientras que en Johannesburgo la dirigente Helen Zille buscaba posicionarse como una alternativa para gobernar la ciudad.
La jornada podría profundizar la transformación del mapa político sudafricano y obligar al ANC a negociar nuevas coaliciones para mantener influencia en diferentes municipios. No obstante, los resultados definitivos no estarán disponibles inmediatamente: la Comisión Electoral dispone de un período de hasta una semana para completar el anuncio oficial, tras lo cual comenzarán las negociaciones para conformar los gobiernos municipales.