CHINÁCOTA, COLOMBIA. Una operación conjunta de las fuerzas de seguridad colombianas terminó con la muerte de Ricardo Trigos Peñaranda, alias “Resorte”, señalado por las autoridades como cabecilla financiero del Frente Urbano Reynaldo Ardila Gómez, perteneciente al Frente de Guerra Urbano Nacional del ELN. El hecho se registró el martes 20 de octubre en la vereda Palo Colorado, jurisdicción rural del municipio de Chinácota, en el departamento de Norte de Santander.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó sobre el resultado de la operación este miércoles 21 de octubre y sostuvo que la acción representa una afectación a las estructuras de financiación del grupo guerrillero. En su pronunciamiento, el mandatario reiteró que su Gobierno mantendrá las operaciones contra las organizaciones armadas ilegales y sus redes de apoyo.
De acuerdo con los reportes publicados por medios colombianos, el despliegue militar contó con la participación de unidades de la Segunda División del Ejército, la Brigada 30 y el GAULA Militar, en coordinación con el GAULA de la Policía en Cúcuta. Los uniformados sostuvieron enfrentamientos con integrantes del ELN durante el desarrollo de la operación en el área rural.
Las autoridades atribuían a “Resorte” funciones relacionadas con la coordinación de extorsiones, secuestros, homicidios y actividades vinculadas al narcotráfico en Cúcuta y su área metropolitana. También reportaron antecedentes judiciales asociados a presuntos delitos de secuestro extorsivo, concierto para delinquir, tráfico de armas y homicidio, señalamientos que forman parte de la información divulgada sobre su trayectoria criminal.
Uno de los antecedentes atribuidos a Trigos Peñaranda se remonta a marzo de 2020, cuando dos periodistas del diario colombiano La Opinión fueron retenidos durante aproximadamente cuatro horas mientras cubrían un doble homicidio en una zona rural de Cúcuta. El episodio fue recordado por medios locales al informar sobre la muerte de alias “Resorte”.
Tras el enfrentamiento, las autoridades reportaron la incautación de una pistola y un proveedor para munición de nueve milímetros. Los elementos quedaron vinculados al procedimiento militar, mientras las instituciones competentes documentaban los resultados de la operación.
En su mensaje, De la Espriella aseguró que las operaciones gubernamentales buscan debilitar las fuentes de financiación, la logística y la capacidad operativa del ELN. El mandatario advirtió que las fuerzas estatales continuarán persiguiendo a los grupos armados ilegales y reiteró su compromiso de combatir las estructuras responsables de delitos contra la población.
El presidente concluyó su pronunciamiento con una de las consignas de su Gobierno: “En la era del Tigre, el miedo cambió de bando”, en referencia a su política de seguridad. El resultado en Norte de Santander se suma a las operaciones militares dirigidas contra las estructuras del ELN, en una región donde las autoridades mantienen esfuerzos para enfrentar las extorsiones, los secuestros y otras actividades delictivas.