Tegucigalpa, Honduras. — 28 de septiembre de 2026. En medio de las protestas y bloqueos registrados este lunes en diferentes puntos del territorio hondureño por el incremento de los combustibles, el gerente de la Empresa Nacional Portuaria (ENP), Yaudet Burbara, defendió las medidas adoptadas por el Gobierno y atribuyó la escalada de precios principalmente a la situación internacional y al conflicto en Medio Oriente.
Burbara sostuvo que los cuerpos de seguridad dialogaron con las personas que participaban en las tomas y posteriormente realizaron desalojos que, según su versión, fueron rápidos. El funcionario aseguró además que no había observado el uso de bombas lacrimógenas durante estos procedimientos. Sus declaraciones se producen mientras medios nacionales reportan bloqueos en zonas del Distrito Central, San Pedro Sula, Choloma y Villanueva.
El funcionario reconoció, sin embargo, que el encarecimiento de los derivados del petróleo representa un fuerte golpe para sectores que dependen directamente del combustible. “Si es impactante el transporte, es un gran impacto”, expresó Burbara, al tiempo que pidió comprender las dificultades que atraviesa la economía mundial y señaló que los precios podrían mantenerse bajo presión mientras persista el conflicto en la región del Golfo.
La discusión coincide con una nueva modificación de los precios en Honduras. A partir de este lunes 28 de septiembre, la gasolina superior en Tegucigalpa pasó a 153.17 lempiras por galón, la regular a 135.26, el diésel a 153.53 y el queroseno a 138.39 lempiras, de acuerdo con la estructura divulgada por la Secretaría de Energía y reportada por medios nacionales.
Frente a esta situación, Burbara destacó que el Ejecutivo ha incrementado el apoyo económico aplicado a determinados carburantes. El Gobierno anunció que el alivio temporal para la gasolina regular y el diésel pasó del 65 % al 70 %, mecanismo que busca evitar que todo el aumento internacional sea trasladado directamente al consumidor. El esquema comenzó con una cobertura del 50 % y fue ampliándose durante septiembre.
El gerente de la ENP también rechazó la idea de que la crisis de precios sea exclusivamente consecuencia de decisiones adoptadas dentro de Honduras. Según su planteamiento, se trata fundamentalmente de un fenómeno externo que está afectando a países importadores de petróleo y sus derivados. Honduras, de hecho, importa la totalidad del combustible que consume, por lo que las variaciones del mercado internacional repercuten sobre la estructura de precios nacional.
Las declaraciones se producen, además, en un contexto de creciente presión social. Transportistas, conductores y pobladores han realizado protestas para exigir medidas que reduzcan el costo de los combustibles, mientras el sector transporte ha planteado la necesidad de establecer un diálogo con el Gobierno. De acuerdo con reportes de este lunes, el Consejo Nacional de Transporte se desligó de las tomas y solicitó una reunión de alto nivel con el presidente Asfura.
Burbara concluyó que el país debe continuar funcionando pese al impacto económico y pidió esperar a que las condiciones internacionales permitan una reducción de los precios. “Honduras no se puede detener”, afirmó, al reconocer que los negocios cuyos costos dependen del combustible están siendo afectados, pero insistiendo en que la coyuntura debe enfrentarse mientras se mantiene el subsidio y se espera una eventual estabilización del mercado internacional.