La biodiversidad hondureña fue colocada en el centro de un diálogo entre periodistas y especialistas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, en una jornada promovida junto al Colegio de Periodistas de Honduras, CPH, con el propósito de ampliar el conocimiento del gremio sobre los compromisos ambientales que el país deberá atender durante los próximos años.
Francisco Aceituno, experto del PNUD, destacó durante el intercambio con los comunicadores la importancia de generar espacios para compartir conocimientos sobre biodiversidad y sus beneficios para la sociedad. El especialista subrayó que la protección de los recursos naturales no debe limitarse al ámbito ambiental, debido a su relación directa con la economía nacional, el bienestar de las comunidades y las condiciones de vida de las futuras generaciones.
Desde la perspectiva planteada por el PNUD, Honduras enfrenta el desafío de conseguir que diferentes sectores se involucren de manera activa en la conservación. Gobierno, universidades, organismos de cooperación, comunidades, sector privado y ciudadanía forman parte de una responsabilidad que trasciende las instituciones dedicadas específicamente a la protección ambiental.
Uno de los asuntos abordados durante el encuentro fue la relación existente entre la degradación de los ecosistemas y fenómenos que afectan directamente a la población. Aceituno hizo referencia a períodos de sequía y a episodios de inundaciones para señalar la necesidad de fortalecer la protección de los ecosistemas y asumir una mayor responsabilidad frente a las actividades humanas que ejercen presión sobre los recursos naturales.
El encuentro se produjo en un momento particularmente relevante para la política ambiental hondureña. El pasado 17 de septiembre, la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, SERNA, con apoyo del PNUD, presentó oficialmente la Estrategia Nacional de Biodiversidad y Plan de Acción de Honduras hasta 2030, considerada el principal instrumento de planificación para orientar las acciones de conservación y uso sostenible de los recursos naturales.
La nueva estrategia hondureña establece 21 metas hacia 2030 y busca transformar la relación entre desarrollo y conservación. Entre sus objetivos figura garantizar la conservación efectiva de al menos el 30 % de los ecosistemas prioritarios, además de impulsar la restauración de áreas degradadas y fortalecer la gestión sostenible de los recursos naturales.
La biodiversidad también tiene una dimensión económica y social que fue resaltada durante la jornada. De acuerdo con el PNUD, los ecosistemas hondureños proporcionan agua, alimentos, recursos naturales y otros servicios esenciales, además de contribuir a la resiliencia frente al cambio climático. Por ello, la conservación forma parte de una discusión que involucra directamente el desarrollo del país.
Honduras posee una amplia variedad de ecosistemas, desde bosques tropicales hasta arrecifes coralinos. El PNUD destaca además la importancia de los ecosistemas marinos del país: sus costas albergan cerca de 60 especies de corales y más de 500 especies de peces, mientras áreas como el Parque Nacional Marino Islas de la Bahía representan componentes importantes para alcanzar los objetivos nacionales de conservación.
La estrategia no se limita a declarar objetivos de conservación. También contempla fortalecer la gobernanza, generar conocimiento, mejorar los sistemas de monitoreo e intercambio de información y ampliar la participación de instituciones públicas, sector privado, academia, pueblos indígenas, pueblos afrodescendientes y comunidades locales. Su elaboración incluyó ocho talleres regionales y la participación de 196 representantes de diferentes sectores.
Para el gremio periodístico, estos temas adquieren una importancia adicional debido a la necesidad de trasladar información científica y ambiental a la ciudadanía de manera comprensible y verificable. El PNUD y el CPH ya habían establecido en mayo de 2026 un nuevo ciclo de formación para periodistas que incluye asuntos como cambio climático, análisis de datos, comunicación intercultural e inteligencia artificial, dentro de una iniciativa orientada a fortalecer una cobertura más informada sobre desarrollo sostenible.
La conservación, entretanto, también está relacionada con acciones concretas en los territorios. En agosto de este año, el PNUD informó sobre 16 proyectos comunitarios desarrollados en Honduras que beneficiaron a unas 2,300 familias y estuvieron orientados a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo sostenible, mostrando la participación de organizaciones locales en iniciativas ambientales.
El encuentro entre periodistas y especialistas permitió, de esta manera, abrir una conversación sobre un desafío que trasciende las instituciones ambientales: cómo convertir los compromisos establecidos en resultados que puedan ser observados, medidos y explicados a la población. Para Aceituno, la protección de las especies y los ecosistemas requiere la participación de todos los sectores, mientras que para el periodismo representa también la oportunidad de mantener estos asuntos en la agenda pública y dar seguimiento a los compromisos asumidos por Honduras.