Tegucigalpa, M.D.C., 21 de septiembre de 2026.— Los entes de Seguridad y Justicia del Estado pusieron en marcha este lunes el Plan de Seguridad “Escudo de Honduras”, una estrategia operativa orientada a coordinar labores de prevención, investigación, inteligencia y combate contra estructuras criminales que, conforme al marco jurídico vigente, pueden ser consideradas asociaciones terroristas.
La operación involucra a la Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Policía Militar del Orden Público (PMOP), Ministerio Público y la Agencia Nacional contra el Crimen, con intervenciones simultáneas en distintos puntos del territorio hondureño. Reportes publicados este lunes sitúan parte de los operativos en Francisco Morazán, Cortés y Yoro.
Como resultado de las primeras acciones, las autoridades informaron de 18 capturas de presuntos integrantes de maras, pandillas y otras estructuras criminales, quienes deberán ser puestos a disposición de las autoridades competentes para continuar con los procedimientos establecidos por la legislación hondureña.
Las investigaciones vinculan a los detenidos, según las autoridades, con actividades como extorsión, homicidio, tráfico de drogas, tenencia o tráfico de armas, asociación para delinquir y otros delitos relacionados con el crimen organizado. En San Pedro Sula, por ejemplo, la Policía reportó nueve detenidos durante intervenciones derivadas de un enfrentamiento en el que murió un agente policial.
El despliegue se produce después de las reformas aprobadas al Código Penal y al Código Procesal Penal mediante el Decreto 84-2026, que incorporaron disposiciones específicas sobre las asociaciones terroristas y establecieron que determinadas estructuras criminales organizadas, incluidas maras y pandillas, pueden quedar comprendidas en esa categoría cuando concurren las condiciones previstas por la ley.
Tres fases para recuperar y mantener el control territorial
El Plan “Escudo de Honduras” contempla una primera etapa de intervención territorial, mediante operaciones focalizadas, patrullajes, vigilancia, puestos de control, ejecución de órdenes judiciales y diligencias investigativas destinadas a afectar las capacidades operativas y logísticas de las organizaciones criminales.
Entre los sectores priorizados figuran áreas del Distrito Central, San Pedro Sula, La Ceiba, Choluteca, Copán, Danlí, Olancho y Yoro. Durante las primeras horas de este lunes también se reportaron intervenciones en colonias de Tegucigalpa y en La Lima y San Pedro Sula.
La segunda fase corresponde al control territorial, que busca mantener una presencia operativa sostenida e impedir que las estructuras investigadas puedan reorganizarse, movilizarse o ampliar su radio de acción en las zonas intervenidas.
La tercera etapa será la estabilización territorial, orientada a consolidar los resultados mediante presencia policial permanente, prevención del delito, recuperación de espacios públicos y fortalecimiento del modelo de Policía Comunitaria.
Las autoridades han señalado que las operaciones deben desarrollarse dentro del marco jurídico y bajo los principios de legalidad, necesidad, idoneidad y proporcionalidad, además del respeto al debido proceso y los derechos humanos.
La estrategia también se apoya en nuevas estructuras institucionales. En junio de 2026 fue aprobada la creación de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), adscrita a la Dirección Policial de Investigaciones, con unidades especializadas en extorsión, asociaciones terroristas, crimen organizado, lavado de activos y seguridad del transporte urbano.
Con el inicio del “Escudo de Honduras”, las instituciones de seguridad y justicia buscan concentrar recursos de inteligencia, investigación y despliegue operativo en territorios previamente identificados. El resultado de las acciones, incluyendo capturas, decomisos y órdenes ejecutadas, deberá ser determinado por las investigaciones y los procesos judiciales correspondientes.