La emergencia por la escasez de agua en el Distrito Central abrió un nuevo frente de preocupación para las autoridades: evitar que los recipientes utilizados por las familias para almacenar el vital líquido terminen convirtiéndose en criaderos del mosquito Aedes aegypti. Ante este escenario, el alcalde Juan Diego Zelaya promovió una intervención preventiva que reunió a instituciones públicas, organismos humanitarios, cuerpos de socorro, iglesias y dependencias municipales.
El operativo se extendió a sectores considerados prioritarios por su incidencia de dengue. Entre las comunidades intervenidas figuran Los Pinos, Villa Nueva, 3 de Mayo, El Pedregal, San Miguel, José Arturo Duarte, Izaguirre, José Ángel Ulloa y Villa Adela, donde los equipos realizaron recorridos casa por casa para identificar criaderos, conocer las necesidades de los residentes y orientar las medidas de prevención.
Las cifras explican la preocupación. Según la Región Sanitaria Metropolitana del Distrito Central, solamente durante la semana epidemiológica 35 se contabilizaron 104 casos, elevando a 1,918 los contagios acumulados entre las semanas 1 y 35 de 2026; de ese total, seis correspondían a dengue grave. En el período comprendido entre las semanas 32 y 35, Flor del Campo, Los Pinos y Las Brisas figuraron entre las comunidades con mayor incidencia.
La relación entre la falta de agua y el riesgo epidemiológico radica en una práctica cada vez más necesaria para numerosas familias: guardar el recurso en pilas, barriles, tanques y otros recipientes. La Secretaría de Salud ya había advertido durante el año que el almacenamiento de agua en depósitos descubiertos favorece la reproducción del mosquito transmisor, particularmente en zonas afectadas por problemas de abastecimiento.
El despliegue involucró a la Secretaría de Salud, COPECO, Cuerpo de Bomberos, Fuerzas Armadas mediante el Batallón Humanitario y de Rescate, Cruz Roja e iglesias, además de organismos como OIM, GOAL y Acción Contra el Hambre. Desde la estructura municipal participaron SIMGER, CODEM, Policía Municipal, Movilidad Urbana, Desarrollo Humano, UMAPS, Microempresas de Limpieza, UGA, Gestión Comunitaria, IDEM y la Gerencia de Salud para el Pueblo.
Las tareas desarrolladas no se limitaron a la fumigación. Las brigadas realizaron vigilancia epidemiológica, eliminación de criaderos, aplicación de BTI, saneamiento ambiental, retiro de chatarra y distribución de agua, además de brindar atención a hogares identificados en condiciones de vulnerabilidad. Los recorridos también permitieron detectar otros problemas que podían requerir intervención institucional, como posibles casos de gusano barrenador en mascotas y presencia de gorgojo.
Para el alcalde Zelaya, actuar antes de que el problema alcance una mayor dimensión constituye uno de los objetivos centrales del operativo. El edil sostuvo que la ciudad debe anticiparse a una eventual crisis sanitaria y reforzar la educación sobre el manejo y la calidad del agua. El gerente interino de UMAPS, Raúl Lanza, coincidió en que la situación demanda coordinación entre las instituciones, mientras el director de SIMGER, Julio Quiñónez, destacó la importancia de obtener información directamente desde cada comunidad.
La intervención ocurre mientras la capital mantiene activo un plan de contingencia para enfrentar la emergencia hídrica. La AMDC informó que entre el 29 de mayo y el 10 de agosto UMAPS y la municipalidad habían distribuido 5.15 millones de galones de agua potable mediante 1,232 viajes de cisterna, equivalentes a unos 19.5 millones de litros. La Alcaldía también ha señalado que el plan contempla la atención de 112 sectores del Distrito Central.
El llamado de las autoridades apunta ahora directamente a los hogares: todo recipiente utilizado para almacenar agua debe permanecer tapado y limpio, mientras que los depósitos que ya no sean necesarios deben eliminarse o mantenerse de manera que no acumulen agua. La prevención cobra especial importancia porque el Distrito Central ya venía registrando un aumento de casos: a la semana 27 se contabilizaban 1,241 contagios, de acuerdo con reportes basados en datos sanitarios, antes de alcanzar los 1,918 casos reportados hasta la semana 35.