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Devastadora inundación golpea Nepal: decenas de muertos y cientos de desaparecidos en la frontera con el Tíbet
Una súbita crecida del río Bhote Koshi arrasó comunidades, carreteras, puentes e infraestructura energética en el distrito de Rasuwa, en el Himalaya. Las autoridades investigan si el desastre fue provocado por un deslizamiento de hielo y roca, posiblemente asociado a un terremoto, mientras continúan las labores de rescate y aumenta la preocupación por nuevas inundaciones.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 26/08/2026 08:48
Mundo

Una emergencia de grandes proporciones mantiene en alerta a Nepal este miércoles 26 de agosto de 2026, después de que una inundación repentina de enorme magnitud arrasara sectores del distrito montañoso de Rasuwa, en la frontera con el Tíbet. La fuerza del agua destruyó viviendas, caminos, puentes y proyectos de generación eléctrica, dejando un escenario de devastación a lo largo del río Bhote Koshi.

El fenómeno se produjo durante la mañana y sorprendió a comunidades ubicadas en las proximidades de Timure y Syapru Besi, mientras una gigantesca corriente cargada de lodo y rocas descendía desde la zona fronteriza. Imágenes difundidas durante las primeras horas mostraron vehículos, estructuras y viviendas siendo arrastrados por el agua, mientras residentes intentaban escapar hacia zonas elevadas.

Uno de los puntos más afectados fue Rasuwagadhi, donde se encuentra un importante paso fronterizo entre Nepal y China. La inundación y los deslizamientos de tierra dañaron severamente las instalaciones y las conexiones terrestres, complicando todavía más el acceso de los equipos de emergencia a las áreas golpeadas.

El número de víctimas continúa modificándose conforme avanzan las operaciones de búsqueda. Los primeros balances difundidos por autoridades y medios internacionales hablaban de al menos nueve fallecidos, mientras reportes posteriores elevaron la cifra a más de una veintena y otros informes señalaron un balance provisional todavía mayor. La información permanece en desarrollo debido a las dificultades para acceder a las zonas afectadas.

Una de las mayores preocupaciones está relacionada con las personas cuyo paradero aún no ha podido ser establecido. El Consejo de Turismo de Nepal informó preliminarmente de 384 viajeros reportados como desaparecidos, entre ellos 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepaleses, aunque las autoridades advirtieron que se trata de un registro que todavía debe ser verificado.

Entre los extranjeros que aparecen en las listas preliminares figuran ciudadanos de India, Reino Unido, Estados Unidos, Corea del Sur, Malasia, Sudáfrica, Australia y Países Bajos. La presencia de numerosos viajeros en la zona está relacionada con las rutas turísticas y de peregrinación que comunican Nepal con el Tíbet.

El origen exacto de la tragedia todavía está bajo investigación. La autoridad nepalesa de gestión de desastres ha considerado como hipótesis que una avalancha de hielo y rocas en territorio tibetano habría bloqueado temporalmente un cauce, provocando posteriormente una liberación súbita de agua hacia el sistema del Bhote Koshi. Reuters también informó de una posible relación con un terremoto que habría desencadenado el movimiento de hielo y rocas.

La posibilidad de un fenómeno de origen glaciar adquiere especial relevancia debido a las características geográficas del Himalaya. Los ríos de esta región atraviesan terrenos extremadamente escarpados y reciben agua procedente de glaciares, nieve y lluvias intensas, condiciones que pueden favorecer inundaciones súbitas y deslizamientos de gran capacidad destructiva.

El desastre no se limita al territorio nepalés. En el lado chino de la frontera, en la región del Tíbet, un deslizamiento de tierra golpeó el área del puerto de Gyirong, provocando daños en las comunicaciones y el suministro eléctrico. Autoridades locales también advirtieron sobre víctimas y personas desaparecidas, aunque el balance definitivo todavía no estaba establecido.

Ante la magnitud de la emergencia, Nepal movilizó efectivos de sus fuerzas de seguridad para participar en las labores de búsqueda, rescate y evacuación. Las operaciones se desarrollan en condiciones particularmente difíciles debido a carreteras destruidas, puentes colapsados, lodo, fuertes corrientes y problemas de comunicación. En el lado chino también fueron desplegados cientos de rescatistas.

La situación mantiene además una amenaza secundaria: las autoridades temen que otro volumen de agua pueda liberarse si persiste el bloqueo aguas arriba. Por esa razón, se han emitido advertencias para comunidades ubicadas río abajo y también se mantiene vigilancia sobre zonas de India que podrían verse afectadas por el incremento de los caudales.

Nepal vuelve así a enfrentar la vulnerabilidad de sus comunidades del Himalaya ante fenómenos extremos. El desastre ocurre poco más de un año después de otra grave inundación en la misma zona fronteriza, cuando el río Bhote Koshi también provocó muertes y destruyó infraestructura. La prioridad ahora es localizar a los desaparecidos, rescatar a los sobrevivientes y determinar con precisión qué fenómeno desencadenó esta nueva catástrofe.

 

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