ROATÁN, ISLAS DE LA BAHÍA.— La tranquilidad de una mañana lluviosa en Roatán se vio interrumpida por un violento ataque armado que terminó con la vida de Dereck McNeil, hijo de la reconocida abogada isleña Claudette Ofelia McNeil. El crimen ocurrió este lunes en las cercanías de la oficina departamental de Educación.
McNeil se desplazaba en una camioneta Toyota Land Cruiser Prado blanca cuando, según los reportes preliminares, fue interceptado por hombres que se movilizaban en una motocicleta. Los atacantes habrían abierto fuego directamente contra el vehículo, alcanzándolo a través del vidrio del lado del conductor.
El ataque habría ocurrido poco después de que el joven dejara a su hijo en la escuela. Herido de gravedad, McNeil salió del automóvil e intentó buscar ayuda; sin embargo, avanzó apenas unos metros antes de desplomarse sobre el pavimento, donde murió a consecuencia de las heridas.
La escena quedó marcada por la lluvia y la presencia de familiares, mientras agentes policiales acordonaban el sector para permitir el trabajo de los investigadores. Personal especializado realizó las diligencias correspondientes y Medicina Forense fue requerido para el levantamiento del cuerpo.
Más que un hecho de violencia al azar, las circunstancias conocidas hasta ahora hacen presumir que podría tratarse de un ataque dirigido contra la víctima. La forma de interceptarlo, el uso de una motocicleta y los disparos efectuados contra el vehículo son elementos que deberán ser analizados por los investigadores antes de establecer una conclusión.
No obstante, esa hipótesis no constituye todavía una conclusión oficial. Hasta el momento no se ha establecido públicamente quién ordenó el crimen, cuál fue el motivo ni si los responsables conocían previamente los movimientos de McNeil. Tampoco se han reportado capturas relacionadas con el homicidio.
La trayectoria de la víctima también será parte de las pesquisas. McNeil había trabajado como secretario de los Juzgados de Paz de Roatán y posteriormente se dedicó a actividades comerciales vinculadas con el sector turístico de la isla.
Su pasado en el sistema de justicia podría convertirse en uno de los aspectos que los investigadores deberán revisar para determinar si existía alguna amenaza previa, conflicto profesional o circunstancia relacionada con su antiguo trabajo que pudiera ayudar a explicar el asesinato.
Otro antecedente que podría ser considerado dentro de la investigación es que en octubre de 2023 McNeil fue acusado por la Fiscalía por el delito de falsificación de documentos públicos en perjuicio de la fe pública del Estado de Honduras, según información publicada este lunes por La Prensa. Este antecedente, por sí solo, no permite establecer una relación con su asesinato.
La Policía deberá reconstruir ahora los últimos movimientos de la víctima, revisar posibles cámaras de vigilancia, establecer la trayectoria de los atacantes y determinar si hubo vigilancia previa. También será fundamental establecer cuántas personas participaron directamente en la ejecución y si existió un autor intelectual.
El asesinato vuelve a generar preocupación en Roatán, una de las principales zonas turísticas de Honduras, donde un crimen ocurrido a plena luz del día y en una vía transitada plantea interrogantes sobre la planificación y capacidad operativa de los responsables.
Mientras avanza la investigación, las autoridades mantienen como principal tarea esclarecer quién mató a Dereck McNeil y por qué. Por ahora, el caso debe manejarse bajo las hipótesis que surjan de las evidencias y no mediante conclusiones anticipadas, hasta que la Policía y el Ministerio Público determinen oficialmente el móvil y los responsables.
