La ciudad de El Progreso, Yoro, Honduras volvió a ser escenario de alta tensión este día tras registrarse enfrentamientos entre ciudadanos y fuerzas del orden en las inmediaciones del Palacio de los Deportes y la Municipalidad.
Desde tempranas horas, grupos de manifestantes se concentraron para exigir la derogación del incremento a la tasa vehicular, medida que ha generado creciente inconformidad en distintos sectores del municipio.
La situación escaló cuando las autoridades policiales intervinieron para dispersar a los presentes, utilizando gases lacrimógenos y unidades de agua a presión ante el bloqueo de accesos y la concentración masiva frente al edificio municipal.
En el interior de la alcaldía se desarrollaba una sesión de la Corporación Municipal, donde se abordaba el tema del cobro de la tasa vehicular y otros asuntos relacionados con la gestión local.
Los manifestantes, integrados principalmente por ciudadanos y transportistas, rodearon la sede municipal como medida de presión, exigiendo respuestas inmediatas a sus demandas.
El alcalde Alexander López ha sostenido que la medida no será revertida, argumentando que el incremento es parte de un plan de inversión destinado a evitar el rezago del municipio.
En declaraciones previas, López advirtió que revertir la decisión afectaría el desarrollo local, señalando que “El Progreso retrocedería 30 años” si no se ejecutan los proyectos previstos con estos fondos.
La presencia de las fuerzas de seguridad se mantuvo en distintos puntos estratégicos del centro urbano, mientras continuaban los llamados de los manifestantes a mantener la protesta.
La jornada dejó bloqueos intermitentes, afectaciones al tránsito y momentos de alta tensión entre ciudadanos y agentes del orden, en medio de una disputa que ya suma varios días.
Al cierre de la jornada, los manifestantes continuaban en las afueras de la municipalidad sin que se reportara un acuerdo entre las partes, manteniéndose la incertidumbre sobre la continuidad de las protestas en la zona.