Tegucigalpa, Honduras. — La inflación interanual en Honduras se ubicó en 5.56 % durante abril de 2026, superando el rango de tolerancia establecido por el Banco Central de Honduras, fijado en 4 % con una variación de más o menos un punto porcentual. El dato refleja un acelerado incremento en el costo de vida y una creciente presión sobre la economía de miles de familias hondureñas.
De acuerdo con el informe oficial del BCH, la inflación mensual alcanzó 1.73 % en abril, una de las cifras más altas registradas en los últimos años para ese mes. La autoridad monetaria señaló que el principal detonante fue el aumento internacional de los combustibles derivado de la crisis geopolítica y militar que se mantiene en Medio Oriente.
El organismo explicó que el rubro de transporte fue uno de los más afectados, impulsado por el encarecimiento de las gasolinas, el diésel y otros derivados del petróleo. A esto se sumaron incrementos en tarifas del transporte urbano e interurbano, taxis, mototaxis y boletos aéreos, elevando aún más el impacto sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Las divisiones relacionadas con energía eléctrica, vivienda, agua y gas también registraron aumentos significativos durante abril. Según el BCH, el comportamiento de los bienes transables, vinculados directamente a los mercados internacionales, reflejó la fuerte dependencia hondureña de los combustibles importados y de las cadenas logísticas globales.
El informe revela además que más del 66 % de los productos y servicios que integran la canasta del IPC experimentaron incrementos de precio durante abril. Entre los sectores con mayores variaciones también aparecen algunos alimentos y servicios básicos, afectando directamente el poder adquisitivo de la población.
Especialistas advierten que el repunte inflacionario podría generar mayores dificultades para los hogares de ingresos medios y bajos, particularmente por el incremento sostenido en transporte, energía y productos esenciales. En distintos mercados y centros de abastecimiento del país, consumidores aseguran que el dinero ya no alcanza para cubrir las necesidades básicas de alimentación y movilidad.
Por regiones, algunas de las mayores tasas inflacionarias se registraron en el oriente y norte del país, incluyendo zonas metropolitanas como San Pedro Sula. El BCH sostiene que el fenómeno responde principalmente a factores externos y considera que la desviación de la meta inflacionaria sería temporal, aunque mantiene medidas de absorción de liquidez para contener nuevas presiones económicas.
El escenario económico ocurre en medio de una creciente incertidumbre internacional marcada por conflictos geopolíticos, volatilidad en los precios del petróleo y tensiones comerciales globales. Analistas consideran que, de mantenerse el alza de combustibles y energía, Honduras podría enfrentar nuevos incrementos en productos y servicios durante los próximos meses.