China puso en marcha desde el pasado 1 de mayo una exención total de aranceles para mercancías provenientes de países africanos, en una decisión que refuerza su estrategia de expansión comercial y diplomática en el continente.
La medida beneficiará a 53 naciones africanas y estará vigente inicialmente durante dos años, según reportes divulgados por medios internacionales especializados en economía y geopolítica.
La única excepción será Eswatini, nación ubicada en el sur de África que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, situación que continúa generando tensiones con Pekín.
De acuerdo con publicaciones internacionales, la decisión forma parte de una política comercial más amplia impulsada por el gobierno chino para consolidar su presencia económica en África.
La exención arancelaria permitirá que productos africanos ingresen al mercado chino sin pagar impuestos de importación, lo que podría aumentar el comercio bilateral y mejorar la competitividad de exportadores africanos.
Medios como BBC News Africa señalaron que aún no existe confirmación sobre una posible extensión de la medida más allá del 30 de abril de 2028.
Analistas consideran que la estrategia fortalece la posición de China como uno de los principales socios comerciales y financieros del continente africano.
La política comercial también se produce en un contexto de creciente competencia geopolítica entre China y potencias occidentales por influencia económica y diplomática en África.
A finales de 2024, Pekín ya había otorgado beneficios arancelarios unilaterales a 33 de los países africanos considerados menos desarrollados, ampliando ahora el alcance de esas ventajas comerciales.
En los últimos años, China ha incrementado sus inversiones en infraestructura, minería, energía, telecomunicaciones y transporte en múltiples países africanos, consolidando una relación económica cada vez más estrecha.
La exclusión de Eswatini refleja además la postura firme del gobierno chino respecto al reconocimiento internacional de Taiwán, tema considerado prioritario en su política exterior.
Expertos internacionales sostienen que la eliminación de aranceles podría generar nuevas oportunidades de crecimiento para economías africanas exportadoras, aunque también reabre el debate sobre la dependencia comercial y financiera de varios países frente a China.