En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario estadounidense explicó que varios países han solicitado ayuda para sacar sus embarcaciones y tripulaciones de las aguas restringidas del estratégico paso marítimo.
“Proyecto Libertad comenzará el lunes por la mañana, hora de Oriente Medio”, confirmó Trump, mientras reveló que sus representantes mantienen conversaciones con Teherán que podrían derivar en resultados “muy positivos para todos”.
El Estrecho de Ormuz, vital arteria del comercio mundial, transporta cerca de una cuarta parte del petróleo que se mueve por mar, además de volúmenes significativos de combustible y fertilizantes.
Su bloqueo ha generado preocupación internacional por el impacto en los precios energéticos y las cadenas de suministro.
Desde la base de MacDill en Tampa, Florida, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) asumirá el liderazgo operativo de esta misión defensiva. El objetivo principal es brindar escolta y protección a los buques comerciales que buscan transitar libremente, sin alterar la presión naval sobre los puertos iraníes.
El apoyo militar incluirá destructores de misiles guiados, más de un centenar de aeronaves terrestres y marítimas, plataformas no tripuladas multidominio y alrededor de 15.000 efectivos de las fuerzas armadas estadounidenses. Esta capacidad permitirá una respuesta rápida y coordinada en un entorno de alta complejidad.
“Nuestro apoyo a esta misión defensiva es esencial para la seguridad regional y la economía global, al tiempo que mantenemos el bloqueo naval”, declaró el almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, en una de las primeras referencias oficiales a la operación.
La semana pasada, el Departamento de Estado anunció una nueva iniciativa conjunta con el Departamento de Guerra para fortalecer la coordinación internacional en materia de seguridad marítima. Denominada Estructura de Libertad Marítima, busca fusionar esfuerzos diplomáticos con acciones militares concretas.
Esta estructura será clave durante el Proyecto Libertad, al combinar intercambio de inteligencia en tiempo real con apoyo logístico a socios aliados. Más de una docena de países ya han mostrado interés en sumarse a la coalición liderada por Washington.
Funcionarios estadounidenses enfatizan que la operación no busca escalar el conflicto, sino garantizar la libre navegación para buques neutrales atrapados por las restricciones actuales. Fuentes diplomáticas indican que el plan complementa otras iniciativas de seguridad marítima en la región.
En última instancia, el Proyecto Libertad representa un equilibrio entre firmeza militar y apertura humanitaria, con el fin de mitigar los efectos económicos del bloqueo mientras avanzan las conversaciones con Irán.
Analistas coinciden en que su éxito podría influir directamente en la estabilidad energética mundial en los próximos meses.