El Congreso Nacional de Honduras aprobó este martes el Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República para el ejercicio fiscal 2026, fijado en 444,335,810,947 lempiras, consolidando una estrategia orientada a la estabilidad económica y el fortalecimiento del gasto social.
La aprobación se llevó a cabo bajo la presidencia del titular del Legislativo, Tomás Zambrano, quien dirigió la sesión en la que se discutió y ratificó el instrumento financiero más importante del país.
El nuevo presupuesto prioriza sectores clave como salud, educación, seguridad e infraestructura, considerados fundamentales para impulsar el desarrollo nacional y mejorar las condiciones de vida de la población.
El titular de la Secretaría de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, explicó que el documento está alineado con la visión de país impulsada por el presidente Nasry Juan Asfura.
Según el funcionario, el presupuesto busca resolver problemas concretos mediante la inversión en infraestructura, la generación de empleo y el fortalecimiento de los servicios básicos en todo el territorio nacional.
Hernández Hércules subrayó que este nuevo instrumento financiero deja atrás prácticas de gasto excesivo, apostando por una gestión responsable y sostenible de los recursos públicos.
Indicó además que la disciplina fiscal no es un fin en sí mismo, sino una herramienta clave para generar confianza tanto en la ciudadanía como en los inversionistas nacionales e internacionales.
El enfoque del presupuesto se centra en ordenar las finanzas públicas y recuperar la credibilidad institucional, en un contexto de desafíos económicos globales.
En materia educativa, el presupuesto contempla un incremento superior a los 3,700 millones de lempiras, fortaleciendo programas de infraestructura escolar, merienda estudiantil y cobertura educativa.
El sector salud también registra un aumento significativo de más de 2,000 millones de lempiras, destinados a mejorar la atención médica y avanzar en la construcción de hospitales en distintas regiones del país.
En seguridad, el incremento presupuestario alcanza los 1,800 millones de lempiras, orientados a reforzar las capacidades operativas y tecnológicas de las fuerzas del orden.
Por su parte, el área de defensa recibe un aumento de 1,524 millones de lempiras, enfocado en modernización y fortalecimiento institucional.
El presupuesto también contempla un fortalecimiento de los entes de control y transparencia, incluyendo el Tribunal Superior de Cuentas, el Ministerio Público y el Instituto de Acceso a la Información Pública.
En cuanto a los gobiernos locales, se aprobó un incremento en las transferencias municipales, que pasan del 5.8 % al 7.3 %, buscando fortalecer la gestión territorial y la inversión comunitaria.
Las autoridades destacaron que este aumento permitirá a las municipalidades ejecutar proyectos de desarrollo local con mayor autonomía y eficiencia.
El Presupuesto General fue estructurado bajo los lineamientos de la Ley de Responsabilidad Fiscal, estableciendo un déficit fiscal de apenas el 1.0 %.
Asimismo, el proyecto fue sometido a una reducción estratégica de 24,983.2 millones de lempiras, equivalente a un recorte del 5.3 % respecto a la propuesta original.
Esta reducción busca garantizar una administración más eficiente de los recursos, evitando desequilibrios financieros y fortaleciendo la sostenibilidad fiscal.
En términos de inversión pública, se destinarán 48,229.6 millones de lempiras, equivalentes al 4.4 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Estos fondos estarán orientados principalmente a proyectos de energía e infraestructura vial, considerados pilares para la competitividad económica del país.
El gobierno prevé que esta inversión genere empleo digno y promueva un crecimiento económico más inclusivo y equilibrado territorialmente.
El presupuesto también incorpora principios de eficiencia y transparencia en la gestión de recursos, utilizando herramientas como la Caja Única del Estado.
Este mecanismo permitirá optimizar las transferencias y asegurar que los fondos lleguen de manera oportuna a las instituciones ejecutoras.
En materia de protección social, se asignaron 6,817.9 millones de lempiras para subsidios a combustibles y energía eléctrica.
Esta medida busca mitigar el impacto de los precios internacionales en los hogares, especialmente en los sectores más vulnerables.
El documento también prioriza la inversión social y productiva mediante la asignación de 24,512.4 millones de lempiras para la Estrategia de Reducción de la Pobreza 2022–2046.
Este monto representa el 5.5 % del presupuesto total y está enfocado en mejorar las condiciones de vida de la población en situación de vulnerabilidad.
El enfoque incluye además políticas con perspectiva de género para reducir brechas de desigualdad y promover la inclusión social.
En el ámbito de salud, se proyecta la construcción de hospitales en ciudades clave como Tegucigalpa y San Pedro Sula, ampliando la cobertura hospitalaria.
En educación, se prioriza la rehabilitación de centros escolares y el fortalecimiento de programas de alimentación estudiantil.
Asimismo, el presupuesto contempla apoyo al sector agroindustrial como parte de una estrategia integral para garantizar la seguridad alimentaria y dinamizar la economía rural.
Con esta aprobación, Honduras establece la hoja de ruta financiera para 2026, apostando por el equilibrio entre disciplina fiscal, inversión social y crecimiento económico sostenible.