Una amplia ofensiva contra el crimen organizado dejó importantes resultados tras la ejecución de la Operación Trueno II, desarrollada en varios departamentos del país bajo la coordinación del Ministerio Público.
Las acciones fueron lideradas por la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), con apoyo de las Fuerzas Armadas de Honduras, mediante 18 allanamientos y tres inspecciones en Francisco Morazán, Cortés, Comayagua y Atlántida.
Como resultado de los operativos, las autoridades reportaron la incautación de 17,903 dosis de crack, 303 paquetes de supuesta marihuana equivalentes a cerca de 99,990 dosis, y 441 paquetes de presunta cocaína que suman más de 231,000 envoltorios, además de pequeñas cantidades adicionales encontradas en otros puntos.
En la misma operación también se decomisaron 381,900 lempiras en efectivo, 10 armas de fuego, 84 proyectiles, dos botes con supuesta marihuana especial y tres vehículos, con un valor estimado que supera los 76 millones de lempiras en droga.
Durante las acciones fueron capturados René Bayardo Juárez Molina y Luis Alonso Ruiz García, quienes enfrentarán cargos por tráfico de drogas, así como José Fredy Morales Molina, acusado por la supuesta tenencia ilegal de armas y municiones de uso comercial.
Las autoridades indicaron que este operativo forma parte de una estrategia orientada a debilitar a la MS-13, una organización criminal de alcance internacional que mantiene control sobre el microtráfico de drogas en diversas zonas del país.
De acuerdo con las investigaciones, la estructura no solo se dedica a la distribución de estupefacientes, sino que también opera mecanismos de lavado de activos para legitimar ganancias ilícitas, además de mantener plantaciones de marihuana en el departamento de Colón.
El Ministerio Público advirtió que también se han identificado indicios de infiltración en instituciones del Estado por parte de esta organización, lo que facilitaría sus operaciones y niveles de impunidad, reiterando su compromiso de continuar la lucha frontal contra el crimen organizado en Honduras.