El fiscal general de Honduras, Johel Zelaya, emitió este martes un mensaje desde su cuenta en X tras conocerse que el Congreso Nacional de Honduras decidió suspenderlo de su cargo y admitir una denuncia de juicio político en su contra.
“Al pueblo hondureño y a la comunidad internacional les informo que recibo el inicio del juicio político en mi contra con serenidad y con la tranquilidad de haber actuado conforme a la ley”, escribió Zelaya en la plataforma digital, enfatizando su disposición a enfrentar el proceso.
El funcionario afirmó que, en apego a la Constitución de la República, comparecerá ante el Congreso cuando sea convocado por el pleno para exponer lo que consideró “la verdad” y aclarar cada uno de los señalamientos en su contra.
“Compareceré de frente cuando el pleno me convoque, para exponer la verdad y aclarar, uno a uno, los señalamientos que se han realizado, siempre con objetividad y respeto al marco legal”, manifestó el fiscal general en su mensaje.
Zelaya, cuyo caso ha generado amplio debate en los ámbitos políticos y sociales del país, también destacó su sorpresa por el amplio acuerdo entre diversas bancadas para avanzar con el juicio político. “No deja de llamarme la atención que, en medio de tantas diferencias, hoy exista un acuerdo tan amplio”, señaló.
El fiscal interpretó este respaldo mayoritario al proceso como un reflejo de las incomodidades que, según él, pueden generar acciones firmes en el ejercicio de sus funciones. “Quizá eso refleja que, cuando se actúa con firmeza, se incomoda más de lo esperado”, expresó en el texto difundido en redes.
En su mensaje, Zelaya rechazó que el proceso sea motivo de temor para él. “No tengo miedo. Tengo fe, tengo principios y tengo el compromiso de seguir adelante, con dignidad y lealtad al pueblo hondureño”, afirmó, ratificando su postura de enfrentar el juicio político desde una posición de firmeza personal y profesional.
La admisión de la denuncia y la suspensión temporal de Zelaya como fiscal general fue decidida por la mayoría del pleno del Congreso Nacional, que argumentó posibles actuaciones contrarias a la Constitución y la ley durante su gestión, lo que generó la apertura formal del procedimiento legislativo.
Este proceso, calificado por algunos sectores como histórico, convierte a Zelaya en el primer alto funcionario hondureño en ser objeto de un juicio político, lo que ha intensificado el debate sobre la rendición de cuentas y la separación de poderes en el país.
Organizaciones de sociedad civil, actores políticos y analistas han seguido de cerca las declaraciones de Zelaya, así como las reacciones dentro del Legislativo, donde se instalarán las etapas formales del juicio político tras la conformación de la comisión investigadora correspondiente.