El recién nombrado líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, declaró que el estratégico estrecho de Ormuz continuará cerrado, en lo que representa su primera comunicación oficial dirigida al pueblo iraní tras asumir el liderazgo del país en medio del conflicto regional.
El mensaje fue difundido por medios estatales iraníes y leído en televisión nacional, acompañado por una fotografía del dirigente, quien hasta ahora no ha aparecido públicamente desde que fue designado para suceder a su padre, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido durante ataques militares vinculados al actual conflicto con Estados Unidos e Israel.
En su declaración, el líder iraní pidió a las fuerzas armadas del país utilizar el cierre del estrecho como una “palanca de presión” contra sus adversarios, señalando que esta medida busca responder a los ataques contra territorio iraní y defender los intereses estratégicos de la República Islámica.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial, ya que por esta vía marítima transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas que se comercia globalmente, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de fuerte impacto para los mercados internacionales.
La crisis actual se intensificó luego de ataques militares lanzados contra instalaciones iraníes por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, hechos que derivaron en una escalada militar en la región y en una serie de represalias por parte de Teherán.
En su discurso, Jamenei también aseguró que Irán buscará compensaciones por los daños sufridos durante los bombardeos y advirtió que, de no obtenerlas, su país responderá contra los intereses de sus adversarios en la región.
El dirigente iraní sostuvo además que las fuerzas militares de su país continuarán las operaciones contra bases estadounidenses en Medio Oriente, mientras insistió en que el cierre del estrecho forma parte de una estrategia para presionar a quienes considera responsables del conflicto.
Analistas internacionales consideran que esta postura podría profundizar la crisis energética global, ya que el bloqueo de esta ruta marítima afecta directamente el flujo de petróleo hacia Asia, Europa y Estados Unidos.
La designación de Mojtaba Jamenei como líder supremo se produjo el 8 de marzo de 2026, luego de que la Asamblea de Expertos lo eligiera para reemplazar a su padre, lo que marca una nueva etapa política en Irán en medio de una guerra regional en expansión.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis, ante el temor de que el cierre prolongado del estrecho de Ormuz desencadene una mayor confrontación militar y una fuerte volatilidad en los mercados energéticos mundiales.