El expresidente de Honduras y coordinador nacional del Partido Libertad y Refundación, Manuel Zelaya Rosales, reapareció públicamente este miércoles con declaraciones en defensa de la candidata oficialista Rixi Moncada, asegurando que fue víctima de una campaña de ataques impulsada por élites económicas, sectores religiosos y actores internacionales.
Zelaya afirmó que existió “una gran oposición de las élites” contra la aspirante presidencial, a quien —según dijo— intentaron desacreditar cuestionando incluso sus creencias religiosas. “La atacaron injustamente porque yo no conozco a alguien más beata y más fanática de la religión católica que Rixi. Dijeron que no creía en Dios, falso”, expresó.
El exmandatario sostuvo que parte de las críticas provinieron de sectores religiosos, aunque matizó que no fueron generalizadas. “La atacaron las iglesias, no todos, hay honrosas excepciones en las iglesias, los pastores y los curas”, manifestó.
Asimismo, señaló que la campaña en su contra incluyó señalamientos de maras, grandes medios corporativos, bancos y grupos empresariales. Según Zelaya, estos sectores promovieron una narrativa orientada a generar temor sobre un eventual giro ideológico en el país.
El también exasesor presidencial defendió el historial del oficialismo en materia económica y negó que el gobierno haya atentado contra la empresa privada. Recordó que durante la administración de la presidenta Xiomara Castro no se han impulsado expropiaciones ni nacionalizaciones. “Nosotros nunca hemos expropiado una empresa ni nunca hemos nacionalizado empresas”, subrayó.
En ese sentido, insistió en que el discurso que calificaba a la candidata como “comunista” carece de fundamento. “¿Cómo va a ser comunista alguien como Rixi que cree en Dios?”, cuestionó, en alusión directa a los señalamientos realizados durante el proceso electoral.
Zelaya también mencionó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien atribuyó declaraciones contrarias a la candidatura de Moncada. “A Rixi la atacó Mister Donald Trump, dijeron que era comunista y que no votaran por ella”, expresó.
El exgobernante calificó como un “orgullo” que la candidata haya enfrentado ese tipo de críticas internacionales, asegurando que ello demuestra su carácter y firmeza política. “¡Qué orgullo tiene esa mujer tan valiente y tan íntegra que el mismo presidente de los Estados Unidos dijo que no voten por ella!”, afirmó.
Las declaraciones se producen en un contexto político marcado por la polarización tras las elecciones generales de 2025, en las que el oficialismo enfrentó fuertes cuestionamientos y una intensa campaña mediática por parte de sectores opositores.
Analistas consideran que la reaparición pública de Zelaya busca consolidar la narrativa interna de Libre de cara a los próximos escenarios políticos, reforzando la idea de que el partido ha sido objeto de una estrategia de desgaste impulsada por grupos de poder tradicionales.
El debate sobre el rol de la empresa privada y la relación con Estados Unidos ha sido uno de los ejes centrales en la política hondureña reciente, especialmente en un contexto regional influido por tensiones ideológicas y redefiniciones geopolíticas.
La reaparición del líder de Libre reaviva el debate sobre el papel de las élites económicas, las iglesias y la influencia internacional en la política hondureña, en un escenario donde la polarización continúa siendo un factor determinante del clima nacional.