El presidente estadounidense Donald Trump y el Ejército de Israel continúan su ofensiva militar contra objetivos estratégicos en Irán en el marco de la operación que ambos países han denominado como parte de su campaña para debilitar al régimen de Teherán.
En las primeras horas de este domingo, las fuerzas aliadas confirmaron la muerte de Mohammad Pakpour, comandante de las fuerzas terrestres del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y recientemente elevado a uno de los cargos de mayor responsabilidad tras la eliminación de sus antecesores.
Pakpour perdió la vida mientras se encontraba en una de las zonas objetivo de la ofensiva aérea llevada a cabo por Estados Unidos e Israel en territorio iraní, en un ataque que alcanzó varios centros de mando y enlaces estratégicos vinculados con la élite militar del régimen.
La noticia fue confirmada por fuentes vinculadas a la seguridad regional, que añadieron que su eliminación se produjo apenas semanas después de haber asumido el liderazgo de las fuerzas terrestres, lo que evidencia la intensidad y precisión de los ataques.
La operación conjunta, que ha estado activa desde el sábado, ya habría causado la muerte de decenas de altos mandos militares iraníes, incluido el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la república islámica y otras figuras claves de la estructura de seguridad de Teherán, según informes oficiales del Ejército israelí.
Mientras tanto, Irán ha mantenido su postura de resistencia y ha respondido con ataques de misiles y drones contra posiciones israelíes y bases militares de Estados Unidos en diversos países del Golfo Pérsico, intensificando una crisis que ha generado preocupación global por su posible expansión.
La escalada se da en un contexto donde las comunicaciones internas iraníes han reportado restricciones de acceso a internet y medios oficiales han dado cuenta de importantes daños y pérdidas humanas por los bombardeos, aunque los datos exactos continúan siendo difíciles de verificar de manera independiente.
Analistas internacionales señalan que la eliminación de altos mandos militares como Pakpour puede tener un impacto significativo en la capacidad operativa de las fuerzas armadas iraníes, pero también aumenta el riesgo de una respuesta prolongada y una mayor inestabilidad en toda la región de Medio Oriente.