Tegucigalpa, Francisco Morazán.– La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció este día una oferta de recompensa de hasta cinco millones de dólares por persona a cambio de información que permita la captura o condena, en cualquier país, de René Arzate-García, alias “La Rana”, y su hermano Alfonso Arzate-García, alias “Aquiles”.
Las autoridades estadounidenses identifican a ambos como jefes de la Plaza de Tijuana del Cártel de Sinaloa, estructura a la que atribuyen el control de un corredor estratégico para el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Las recompensas se emiten en el marco del Programa de Recompensas de Narcóticos (NRP, por sus siglas en inglés) y forman parte de un esfuerzo coordinado con la División de San Diego de la DEA y la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Sur de California, con el objetivo de llevar a los hermanos Arzate-García ante la justicia.
Según información proporcionada por la DEA, René y Alfonso Arzate-García han ejercido control conjunto sobre la Plaza de Tijuana durante aproximadamente 15 años, consolidando su liderazgo mediante violencia, alianzas estratégicas y una fuerte influencia local, que incluiría presuntos actos de corrupción política y policial.
Las autoridades sostienen que, pese a conflictos internos y disputas criminales, los hermanos continúan operando en este punto clave para el trasiego de estupefacientes, entre ellos fentanilo ilícito, sustancia que la Administración Trump designó como Arma de Destrucción Masiva debido a su impacto letal en comunidades estadounidenses.
Asimismo, el gobierno estadounidense recordó que el Cártel de Sinaloa fue designado el año pasado como Organización Terrorista Extranjera (OTE) y Terrorista Global Especialmente Designado (GTDE), lo que refuerza el marco legal para su persecución internacional.
En el plano judicial, los hermanos Arzate-García fueron acusados en 2014 en procesos separados ante el Distrito Sur de California por delitos de narcotráfico y desde entonces permanecen prófugos.
Posteriormente, el 9 de agosto de 2023, la Oficina de Control de Activos Financieros (OFAC) del Departamento del Tesoro los designó en virtud de la Orden Ejecutiva 14059, relacionada con la imposición de sanciones a personas extranjeras involucradas en el tráfico ilícito mundial de drogas.
El anuncio de recompensa coincide con la presentación de una acusación formal sustitutiva contra René Arzate-García, quien enfrenta cargos por narcoterrorismo, conducción de una empresa criminal continua, apoyo material a una organización terrorista extranjera, conspiración internacional para distribuir metanfetamina, cocaína, fentanilo y marihuana, además de lavado de dinero.
El Departamento de Justicia detalló que estas acciones forman parte de una estrategia integral para desmantelar redes de crimen transnacional y procesar a sus principales líderes.
Las autoridades indicaron que cualquier persona con información puede comunicarse directamente con la DEA por teléfono, aplicaciones seguras o correo electrónico, así como con la Embajada o Consulado de Estados Unidos más cercano si se encuentra fuera de ese país. También se puede contactar a la oficina local de la DEA dentro del territorio estadounidense.
El gobierno estadounidense subrayó que todas las identidades serán mantenidas en estricta confidencialidad y aclaró que funcionarios y empleados gubernamentales no son elegibles para recibir las recompensas ofrecidas bajo este programa.