El Congreso Nacional aprobó este martes con más de 90 votos a favor la reforma de los artículos 14, 15 y 24 de la Ley Electoral, en una medida orientada a regular las licencias no remuneradas y los interinatos dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE). La iniciativa contó con el respaldo de 49 diputados del Partido Nacional, 40 del Partido Liberal, uno de la Democracia Cristiana y dos del Partido Innovación y Unidad (Pinu), evidenciando un amplio consenso político.
El proyecto fue presentado la semana pasada por el jefe de la bancada liberal, Jorge Cálix, quien destacó la necesidad de fortalecer la operatividad del CNE y garantizar que las ausencias temporales de sus miembros no afecten la continuidad institucional.
Según el dictamen de la Comisión Especial de Asuntos Electorales, la reforma busca brindar certeza jurídica al régimen de licencias temporales, sin reemplazar el sistema interno de permisos del CNE, e incorpora explícitamente la posibilidad de solicitar licencia ante el Congreso en los casos contemplados por la ley.
Esta disposición se concibe como una figura excepcional, destinada a mantener la operatividad del órgano electoral y evitar vacíos normativos que pudieran generar incertidumbre o afectar la seguridad jurídica de los procesos democráticos.
La normativa establece que durante la licencia no remunerada de un consejero, el Congreso podrá nombrar a un funcionario interino para garantizar la continuidad institucional. Dichos nombramientos serán estrictamente temporales y cesarán automáticamente al finalizar la licencia, preservando la titularidad original del cargo.
Asimismo, la reforma puntualiza en el artículo 15 la prohibición de desempeñar otros cargos públicos remunerados de manera simultánea, reforzando la imparcialidad y evitando conflictos de interés durante el ejercicio de las funciones electorales. Esta medida busca armonizar el régimen de licencias con los deberes inherentes al cargo de consejero del CNE.
Con la aprobación de esta reforma, el Congreso asegura un marco legal más claro y robusto para la operación del CNE, consolidando mecanismos de sustitución temporal que garantizan la organización y la toma de decisiones sin afectar los procesos electorales en el país.