La vulnerabilidad del Valle de Sula volvió a colocarse en el centro del debate luego de que el alcalde de El Progreso, Alexander López, revelara que sostuvo conversaciones con el presidente Nasry Asfura para abordar la situación que enfrentan 20 municipios tras el impacto de los huracanes Eta e Iota.
El edil explicó que los daños acumulados en la región alcanzan aproximadamente los 4,000 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de las pérdidas en infraestructura y obras de protección.
Aunque actualmente se atraviesa la temporada de verano, López advirtió que la llegada del invierno genera preocupación en las comunidades que aún no han visto una recuperación completa.
En ese sentido, señaló que existe un presupuesto no menor a 500 millones destinado a la inversión en el Valle de Sula, pero insistió en que los recursos deben ser entregados con rapidez para iniciar trabajos preventivos.
Dentro de la zona metropolitana ya fue conformada una nueva junta directiva, desde la cual los alcaldes han solicitado enlaces directos con el Gobierno Central para coordinar acciones y priorizar proyectos de mitigación.
El jefe municipal detalló que solo en El Progreso los daños provocados por Eta e Iota superan los 4,000 millones de lempiras, principalmente en bordos, puentes, cajas puente, cuencas y microcuencas.
Asimismo, indicó que el río Ulúa y los canales de alivio permanecen azolvados, lo que incrementa el riesgo de desbordamientos si se registran lluvias intensas en los próximos meses.
Finalmente, López hizo un llamado a la articulación entre Gobierno Central, municipalidades y comunidades para trabajar de manera conjunta en la reducción de la vulnerabilidad y evitar que futuros fenómenos naturales generen impactos similares. Por EL REPORTERO HONDURAS.