El gobierno de Estados Unidos anunció la captura de Zubayr Al-Bakoush, acusado de desempeñar un papel central en el ataque terrorista perpetrado contra el consulado estadounidense en Bengasi el 11 de septiembre de 2012, uno de los hechos más graves contra personal diplomático en la historia reciente del país.
Las autoridades informaron que el sospechoso fue extraditado desde el extranjero y trasladado a territorio estadounidense, donde permanece bajo custodia federal en el estado de Maryland, a la espera de enfrentar la justicia.
El atentado en Bengasi provocó la muerte del entonces embajador Christopher Stevens y de otros tres ciudadanos estadounidenses que se encontraban cumpliendo funciones oficiales, un episodio que marcó profundamente la política exterior y de seguridad de Washington.
Según documentos judiciales, Al-Bakoush enfrenta ocho cargos federales, entre ellos asesinato, actos de terrorismo e incendio provocado, delitos que podrían acarrear penas severas bajo la legislación estadounidense.
El Departamento de Justicia subrayó que la detención es resultado de una investigación prolongada y coordinada a nivel internacional, que incluyó labores de inteligencia, cooperación con gobiernos aliados y seguimiento judicial durante más de una década.
La fiscal general Pam Bondi afirmó que el caso demuestra la determinación de Estados Unidos de no olvidar a las víctimas del ataque ni permitir que los responsables evadan la justicia, independientemente del tiempo transcurrido.
“Estados Unidos nunca dejó de buscar justicia por este atentado”, declaró Bondi, al recalcar que la captura envía un mensaje claro contra el terrorismo y a favor de la protección del personal diplomático en el exterior.
Con este arresto, las autoridades estadounidenses consideran que se da un paso significativo en el esclarecimiento del ataque de Bengasi, aunque reiteraron que las investigaciones continúan para identificar y procesar a todos los involucrados.