El exjefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, Romeo Vásquez Velásquez, reaccionó con evidente molestia luego de que un juez de letras dictara arresto domiciliario para cinco implicados en el escándalo de la Secretaría de Desarrollo Social. La resolución judicial provocó una dura crítica del exgeneral, quien comparó ese fallo con el tratamiento que, asegura, reciben él y otros militares procesados.
A través de su cuenta en la red social X, Vásquez Velásquez expresó su inconformidad señalando que quienes están acusados de desfalcar fondos públicos reciben medidas sustitutivas, mientras que quienes, según él, defendieron la Constitución enfrentan prisión y un proceso judicial que considera injusto.
“El contraste es evidente”, escribió el exjefe militar, al afirmar que en su caso y en el de sus compañeros no existe la misma diligencia ni proporcionalidad en la aplicación de la ley, lo que a su criterio demuestra una justicia selectiva.
Vásquez sostuvo que varios de sus excompañeros continúan privados de libertad y que reiteradamente se les han negado beneficios procesales, situación que calificó como una forma de castigo político más que una actuación judicial imparcial.
En su mensaje, el exgeneral aseguró que los implicados en el caso Sedesol permanecen en sus hogares, protegidos por el sistema, mientras que militares retirados enfrentan cárcel, persecución y procesos que calificó como sustentados en pruebas falsas y expedientes fabricados.
El exjefe castrense fue más allá al afirmar que lo que ocurre en Honduras no es justicia, sino una venganza política que contradice las expectativas de cambio expresadas por la población en las urnas. Según Vásquez, el pueblo no votó para encubrir la corrupción ni para repetir prácticas del pasado.
Sus declaraciones se producen en un momento de alta sensibilidad política y judicial, marcado por investigaciones de corrupción y procesos contra exfuncionarios y figuras del ámbito militar, lo que ha intensificado el debate sobre la independencia del sistema de justicia.
Vásquez Velásquez concluyó su pronunciamiento asegurando que continuará la lucha por lo que considera una justicia verdadera, afirmando que mantiene su fe y determinación frente a lo que describe como una persecución política en su contra y la de sus compañeros.