El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que la líder opositora venezolana María Corina Machado “puede formar parte” de una eventual transición en Venezuela, planteada por la administración estadounidense como camino hacia la democracia.
Rubio destacó que su declaración no elimina las complejidades del proceso, recordando que “nos guste o no, el control de las armas y de las instituciones gubernamentales aún está en manos del régimen”, en referencia al actual poder en Caracas.
La inclusión de Machado, quien recientemente recibió el Premio Nobel de la Paz y se ha posicionado como una figura prominente de la oposición, ha sido tema de debate dentro de la audiencia, donde legisladores cuestionaron la estrategia global de Washington en la política venezolana.
Rubio explicó que lo que busca su país es “desencadenar un proceso de estabilización, recuperación y transición” que permita la participación de figuras opositoras como Machado y otros sectores, con el objetivo de allanar el camino hacia elecciones libres y justas.
En el mismo contexto, el jefe de la diplomacia estadounidense se reunió en el Departamento de Estado con Machado, horas después de sostener la audiencia en el Senado, reforzando los lazos personales y políticos con la líder venezolana.
A pesar de este reconocimiento, Rubio también defendió el diálogo que su administración ha sostenido con Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela, lo que ha generado discusiones sobre la viabilidad de una transición equilibrada entre oficialismo y oposición.
Expertos en política internacional observan que la postura de Rubiono sólo reconoce el papel potencial de Machado, sino que recalca la importancia de un proceso largo y complejo, similar a transiciones democráticas históricas, para consolidar cambios significativos en Venezuela.
La declaración de Rubio se produce en un momento en que Estados Unidos y otros actores internacionales presionan por mecanismos que garanticen una salida pacífica al conflicto político venezolano, abriendo escenarios donde líderes opositores y representantes del régimen puedan participar en un diálogo amplio.