Un grupo de empleados despedidos del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) denunció una presunta situación de injusticia laboral, al asegurar que no se les hizo efectivo el pago de sus prestaciones tras ser separados de sus cargos a finales de 2025.
Según los testimonios recabados por EL REPORTERO HONDURAS, trabajadores de distintas áreas del SANAA fueron notificados de su despido en diciembre pasado; sin embargo, hasta la fecha aseguran no haber recibido la liquidación que por ley les corresponde, pese a contar con varios años de servicio dentro de la institución.
Una fuente que solicitó el anonimato por temor a represalias afirmó que recientemente se conoció que el gerente general y su círculo cercano sí fueron liquidados con el pago completo de sus prestaciones, mientras “muchos quedaron en la calle, sin empleo y sin derechos laborales”.
De acuerdo con la denuncia, esta decisión habría beneficiado exclusivamente a jefaturas y personas cercanas a la administración, dejando desprotegidos a empleados con cuatro y hasta cinco años de antigüedad, quienes dependían de esas prestaciones para enfrentar su situación económica.
Las acusaciones también señalan al abogado Ricardo Panchame, gerente general del SANAA y nombrado durante el gobierno del partido Libertad y Refundación (Libre), quien —según los denunciantes— ha guardado silencio ante los reclamos, sin ofrecer una respuesta oficial a los trabajadores afectados.
“Se ha llamado al silencio, dejando a muchos sin sus derechos en un acto de crueldad e indiferencia”, expresó uno de los exempleados, quien insistió en que las denuncias se mantengan bajo anonimato debido al clima de temor que, aseguran, existe dentro y fuera de la institución.
Los afectados sostienen que la falta de pago de prestaciones constituye una violación directa a la Ley del Trabajo, por lo que no descartan acudir a instancias legales y a los entes de control correspondientes para exigir el respeto de sus derechos laborales.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades del SANAA no han emitido una posición oficial sobre estas denuncias, mientras crece el malestar entre los extrabajadores que reclaman una respuesta inmediata y el pago íntegro de lo que por ley les corresponde.