El Comando Sur de los Estados Unidos informó este viernes sobre un nuevo ataque contra una embarcación utilizada para el narcotráfico en el océano Pacífico, operación que dejó como saldo dos personas muertas y un sobreviviente.
Según el reporte oficial, la acción militar se ejecutó el 23 de enero bajo la dirección del secretario de Guerra, Pete Hegseth, como parte de una ofensiva contra estructuras criminales transnacionales que operan en rutas marítimas del Pacífico Oriental.
La operación estuvo a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, unidad especializada en interdicción marítima y combate a organizaciones vinculadas al narcotráfico y al terrorismo internacional.
De acuerdo con la información de inteligencia, la embarcación atacada transitaba por rutas conocidas de tráfico de drogas y era operada por organizaciones clasificadas por Estados Unidos como Terroristas Designadas.
El Comando Sur detalló que se trató de un “ataque cinético letal”, término militar que describe el uso directo de fuerza para neutralizar objetivos considerados de alta amenaza.
Como resultado del ataque, dos presuntos narcoterroristas murieron en el lugar, mientras que un tercer ocupante logró sobrevivir a la acción militar.
Tras la intervención, las autoridades estadounidenses activaron de inmediato los protocolos humanitarios correspondientes, notificando a los guardacostas para iniciar operaciones de búsqueda y rescate del sobreviviente.
El Comando Sur confirmó que el rescate se realizó conforme a las normas internacionales, priorizando la preservación de la vida humana incluso en operaciones de alto riesgo.
Este nuevo ataque se suma a una serie de acciones recientes ejecutadas por Estados Unidos en aguas internacionales, en el marco de su estrategia de combate al narcotráfico marítimo.
Funcionarios militares han reiterado que las denominadas “narcolanchas” representan una de las principales amenazas logísticas para el tráfico de drogas hacia Norteamérica y otros mercados.
Las rutas del Pacífico Oriental son consideradas estratégicas por las organizaciones criminales debido a su extensión y a la dificultad de vigilancia permanente por parte de los Estados ribereños.
El uso de inteligencia avanzada ha permitido a las fuerzas estadounidenses identificar patrones de navegación y movimientos sospechosos asociados al transporte de cargamentos ilícitos.
El Comando Sur destacó que este tipo de operaciones busca desarticular no solo el traslado de drogas, sino también las redes financieras y logísticas que sostienen a estas organizaciones.
Autoridades estadounidenses subrayaron que las acciones se desarrollan en coordinación con países aliados de la región, aunque el operativo específico fue ejecutado de manera directa por fuerzas norteamericanas.
Analistas en seguridad regional señalan que la intensificación de estas operaciones refleja una política más agresiva contra el narcotráfico transnacional en alta mar.
Estados Unidos ha reiterado que continuará empleando todos los recursos necesarios para frenar el tráfico de drogas y combatir a organizaciones que considera una amenaza directa a la seguridad hemisférica. REDACCIÓN EL REPORTEROHN