Caracas. La madrugada de este jueves, Rafael Tudares, yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia, recuperó su libertad tras permanecer detenido desde el 7 de enero de 2025, luego de que su esposa, Mariana González, denunciara presuntas extorsiones vinculadas a su liberación.
Según Mariana González, la presión incluyó advertencias de obligar a su padre a renunciar a la lucha opositora a cambio de liberar a Tudares, un episodio que, según ella, tuvo testigos directos.
La mujer aseguró que estas supuestas extorsiones se realizaron en embajadas, sedes del Arzobispado y oficinas de organizaciones defensoras de derechos humanos, involucrando tanto a autoridades como a representantes de la Iglesia.
En respuesta, la Arquidiócesis de Caracas negó cualquier acto de presión en sus instalaciones, subrayando que su papel histórico ha sido mediar para facilitar justicia y liberaciones por razones políticas, y reafirmó su disposición “inquebrantable” a esa misión.
Tras la excarcelación, circuló una fotografía de Tudares y Mariana junto a figuras como el arzobispo Raúl Biord, el expresidente de la Cruz Roja y Fedecámaras, Ricardo Cusanno, y la asesora política Indira Urbaneja, quienes, según esta última, participaron en el proceso de mediación con la Embajada de Suiza.
Urbaneja negó que se le pidiera a Mariana solicitar la renuncia política de su padre y calificó las acusaciones de extorsión como un “recurso muy bajo para mediatizar el caso”, destacando que la liberación contó con respaldo de autoridades como Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez.
En tanto, Cusanno declaró que su intervención fue silenciosa, orientada a generar soluciones al conflicto político venezolano, sin exigir ni recibir nada a cambio, mientras que Mariana González agradeció el apoyo humanitario recibido, mencionando expresamente al equipo de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Edmundo González Urrutia calificó la liberación de su yerno como un “alivio” familiar, pero enfatizó que no borra los hechos denunciados, reiterando su demanda de libertad para todas las personas detenidas injustamente y garantías de no repetición.