Washington.— El Gobierno de Estados Unidos confirmó este jueves que autorizó a China a continuar adquiriendo petróleo venezolano, aunque ya no bajo las condiciones favorables que beneficiaron al antiguo régimen de Nicolás Maduro, informó Reuters.
La decisión forma parte de un cambio profundo en la gestión de las ventas de crudo venezolano, luego de que Washington asumiera el control de estas transacciones tras la captura de Maduro y el establecimiento de un gobierno interino dirigido por Delcy Rodríguez.
Según la administración estadounidense, Pekín podrá comprar petróleo venezolano únicamente a “precios justos de mercado”, eliminando así los descuentos y acuerdos financieros que caracterizaron las relaciones energéticas entre Caracas y Beijing en años previos.
Un alto funcionario de Washington, que habló bajo condición de anonimato, aseguró que estas ventas serán monitoreadas de forma indefinida por Estados Unidos, con la intención de garantizar que se cumplan los nuevos términos y se evite la reiteración de prácticas comerciales ventajosas para el chavismo.
El mismo funcionario explicó que, aunque el crudo venezolano se comercializará en el mercado internacional, una parte significativa deberá terminar en refinerías estadounidenses, bajo la supervisión directa del Gobierno de EE.UU., como parte de la estrategia para reorientar los ingresos petroleros.
Analistas del sector energético anticipan que las importaciones chinas desde Venezuela podrían comenzar a disminuir a partir de febrero, como resultado de los cambios en la logística y en los controles establecidos por Washington sobre los envíos desde el país sudamericano.