El Comando Sur del Ejército de Estados Unidos informó sobre una nueva operación de interdicción marítima en el Caribe, tras la aprehensión del buque cisterna Verónica el pasado 15 de enero, en una acción conjunta que evidenció las capacidades avanzadas y la coordinación interagencial de las fuerzas estadounidenses.
Según el comunicado oficial, la operación fue ejecutada por infantes de marina y marineros de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, quienes trabajaron de manera estrecha con el Departamento de Seguridad Nacional (@dhs_gov), la Guardia Costera de Estados Unidos (@USCG) y otras agencias federales.
El Comando Sur destacó que la interceptación se realizó “sin contratiempos”, subrayando la precisión operativa y la determinación del personal naval y de infantería de marina desplegado en la región. La embarcación intervenida es señalada como parte de la denominada “flota oscura”, término utilizado para describir buques que operan al margen de controles internacionales y normativas marítimas.
Autoridades estadounidenses recalcaron que estas acciones forman parte de los esfuerzos continuos para combatir actividades ilícitas en el Caribe, proteger las rutas marítimas y reforzar la seguridad regional mediante operaciones coordinadas y de alta capacidad técnica.