La histórica reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, concluyó este jueves después de más de dos horas de diálogo en la Casa Blanca, en un almuerzo privado que se celebró sin acceso para la prensa.
El encuentro, que representa el primer cara a cara formal entre ambos desde que Trump asumió su segundo mandato, se centró en la compleja situación política de Venezuela tras la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. La deliberación se realizó en un comedor privado de la residencia presidencial y fue calificada por Machado como «muy bien», aunque no se divulgaron detalles sustanciales sobre los temas específicos negociados.
Tras la cita en la Casa Blanca, la dirigente venezolana se trasladó al Capitolio de Washington para reunirse con senadores de diversos sectores del Congreso estadounidense, en una agenda que busca afianzar apoyos para una transición democrática en su país.
A su salida, Machado saludó a un grupo de venezolanos que se encontraban concentrados frente a la residencia presidencial, mostrándose optimista de cara a las conversaciones con legisladores y posteriores compromisos con la comunidad internacional.
La líder opositora anunció que ofrecerá una rueda de prensa en las escaleras del Capitolio más tarde en la tarde, donde se espera que amplíe su evaluación del encuentro con Trump y sus perspectivas sobre la participación del Legislativo estadounidense en la definición del futuro político de Venezuela.
Este evento diplomático se produce en medio de tensiones sobre la postura de Estados Unidos respecto al liderazgo en Venezuela, en especial tras el respaldo de la Casa Blanca a la figura de la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien asumió funciones tras la detención de Maduro, lo que ha generado debates sobre la dirección de la política exterior estadounidense hacia Caracas.