El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este viernes que sostendrá una conversación con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado cuando ambos coincidan la próxima semana en Washington, con el objetivo de evaluar si podría desempeñar algún papel en el futuro de Venezuela.
Al ser consultado por la prensa sobre si su postura respecto al liderazgo de Machado podría variar, Trump afirmó que está dispuesto a escucharla y consideró positiva su iniciativa de visitarlo. “Voy a tener que hablar con ella. Podría estar involucrada en algún aspecto”, expresó el mandatario desde la Casa Blanca.
Durante el intercambio con los medios, Trump volvió a referirse al Premio Nobel de la Paz y sostuvo que no recuerda a otra persona en la historia que lo merezca más que él, argumentando que ha contribuido a resolver conflictos internacionales. Sus declaraciones surgieron en el contexto de la visita de Machado, quien recientemente recibió ese galardón.
La dirigente opositora venezolana señaló en una entrevista con la cadena Fox News que desea compartir el reconocimiento con Trump, una posibilidad que fue descartada por el Instituto Nobel noruego, al aclarar que el premio no es transferible. Ante esto, el presidente estadounidense afirmó que en Noruega existe incomodidad por la polémica generada.
Trump también manifestó sentirse “muy honrado” por la visita de Machado y destacó su figura internacional, al tiempo que aseguró que la opositora llegará a Washington para presentar sus respetos. Estas palabras contrastan con declaraciones previas en las que había puesto en duda la capacidad de Machado para liderar Venezuela por una supuesta falta de respaldo interno.
En el plano político regional, el mandatario reiteró que Estados Unidos ha optado, por ahora, por respaldar un proceso de transición encabezado por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, presidenta venezolana encargada, bajo una estrategia diseñada desde Washington.
Finalmente, Trump aprovechó para cuestionar duramente al expresidente Barack Obama, quien recibió el Premio Nobel de la Paz al inicio de su mandato. Según el republicano, ese galardón debería otorgarse en función del número de conflictos resueltos y no como un reconocimiento anticipado.