Nueva York, Estados Unidos — El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes ante una corte federal de Nueva York, donde ambos se declararon no culpables de los cargos que les imputa la justicia estadounidense, en una audiencia que marca el inicio formal de uno de los procesos judiciales de mayor impacto político de las últimas décadas.
La comparecencia se realizó en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, ante el juez Alvin K. Hellerstein, quien presidió la audiencia inicial y explicó a los acusados el alcance de las imputaciones y los procedimientos que regirán el caso. Maduro y Flores confirmaron su identidad ante el tribunal y, a través de sus abogados, rechazaron todas las acusaciones formuladas por la fiscalía federal.
Durante la audiencia, los fiscales expusieron de manera preliminar los cargos relacionados con delitos federales graves, mientras que la defensa sostuvo que se trata de un proceso con motivaciones políticas y adelantó que impugnará la jurisdicción del tribunal y la legalidad de las acusaciones. La representación legal de Maduro está encabezada por el abogado penalista Barry J. Pollack, mientras que Cilia Flores cuenta con un equipo de defensa independiente que actuó de manera coordinada durante la comparecencia.
El juez Hellerstein ordenó que ambos permanezcan bajo custodia federal mientras avanza el proceso y fijó una próxima audiencia para continuar con las etapas iniciales del caso. Asimismo, estableció los plazos para la presentación de mociones preliminares y otros escritos legales por parte de la defensa y la fiscalía.
La audiencia se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad y fue seguida de cerca por medios internacionales. En Venezuela, el acto judicial generó reacciones encontradas, mientras que en el ámbito diplomático el caso es observado como un precedente con posibles repercusiones en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.