El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó este sábado su profunda alarma ante el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela, ocurrido en horas de la madrugada en medio de una creciente escalada de tensiones que mantiene en vilo a la región.
De acuerdo con reportes preliminares, alrededor de las 2:00 a. m., hora de Caracas, se registraron bombardeos contra instalaciones militares y múltiples explosiones en la capital venezolana, en una ofensiva que se habría prolongado por aproximadamente dos horas.
Tras los hechos, el gobierno de Venezuela activó el estado de emergencia y señaló que podrían haberse producido muertes, aunque hasta el momento no se ha confirmado un balance oficial de víctimas.
En Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, quienes —según sus palabras— serían trasladados a territorio estadounidense para enfrentar cargos relacionados con “narcoterrorismo”.
Ante la gravedad de la situación, el gobierno venezolano solicitó de manera formal una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, con el fin de abordar lo que calificó como una agresión directa contra su soberanía.
Guterres advirtió que esta acción militar representa un “precedente peligroso” y podría tener serias repercusiones para la paz y la estabilidad de América Latina y el Caribe.
El jefe del organismo internacional subrayó la necesidad del respeto absoluto al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas, e instó a todas las partes involucradas a evitar una mayor escalada del conflicto.
Asimismo, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, hizo un llamado a actuar con moderación y a garantizar la protección de la población civil, enfatizando que la seguridad y los derechos de los venezolanos deben ser la prioridad en cualquier acción futura.