A partir del 1 de septiembre de 2025, los hondureños sentirán nuevamente variaciones en la estructura de precios de los carburantes, con ajustes que van desde aumentos cercanos a un lempira por galón hasta reducciones mínimas en otros derivados.
En el caso de la gasolina regular, el ajuste es el más fuerte: subirá L 1.01, alcanzando un valor de 95.89 lempiras por galón. La gasolina súper también sufrirá un alza de L 0.90, situándose en 103.50 lempiras. Estos dos combustibles son los de mayor consumo en el transporte privado del país y, por tanto, los que más impactan en el bolsillo de la población y en los costos de operación de diversos sectores.
En contraste, los carburantes que presentan disminución son el kerosene, con una baja de apenas L 0.07, quedando en 75.17 lempiras, y el diésel, que registra una leve reducción de L 0.31, ubicándose en 87.87 lempiras. Este último es el combustible más consumido en Honduras, fundamental para el transporte de carga, buses urbanos e interurbanos, y maquinaria agrícola, por lo que incluso un ajuste mínimo tiene repercusiones en la economía general.
El GLP doméstico, utilizado en la mayoría de hogares hondureños, no experimenta variación gracias al subsidio estatal y se mantiene en 238.13 lempiras. En tanto, el GLP vehicular baja L 0.09, fijando su nuevo precio en 45.42 lempiras por galón.
Contexto internacional y consumo local
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), los precios del crudo en el mercado mundial han mostrado volatilidad en 2025 debido a las tensiones en Medio Oriente y las decisiones de la OPEP+, lo que se refleja directamente en países importadores como Honduras.
En el plano nacional, el diésel y la gasolina regular son los productos de mayor demanda, mientras que el GLP doméstico es considerado un insumo vital para la canasta básica. Esto significa que cualquier variación impacta directamente en el costo de vida, el transporte público y la producción agrícola e industrial.
Expertos advierten que, pese a las rebajas en algunos carburantes, el efecto real en la economía hondureña seguirá marcado por los incrementos en la gasolina, ya que los precios en el país se mantienen muy por encima del promedio regional.
